Temperaturas extremas en la comisaría de Tarragona
28 de Agosto de 2018

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, denuncia que en la nueva comisaría de Tarragona llegan a estar a temperaturas de hasta 32 grados y es que desde su inauguración, en octubre de 2013, el equipamiento de refrigeración no ha funcionado nunca correctamente y se estropea constantemente. A finales de julio una avería provocó que durante tres días no funcionara ninguno de los aparatos y estuvieran a temperaturas de hasta 32 grados. Aunque se reparó, a fecha de hoy llevan dos semanas que no ha vuelto a funcionar. Esto no afecta únicamente a los trabajadores sino que los usuarios también sufren las consecuencias ya que para hacer cualquier trámite deben esperar en las zonas del edificio más calurosas. ​

Este nuevo episodio de averías demuestra el estado de la nueva comisaría de la Guardia Urbana de Tarragona de la avenida Arquebisbe Pont i Gol cuyo coste oficial fue de 7.000.000 de euros.

La normativa actual impide que los trabajadores estén en centros laborales con temperaturas superiores a los 26 grados y actualmente este centro de trabajo no cumple dichas normativas puesto que durante todo el día sufre temperaturas superiores a las estipuladas y causa en los trabajadores estrés térmico.

Como consecuencia de la mala climatización, que no llega a todas las partes de la comisaria, entre ellos a las duchas de los vestuarios de personal, se crea una humedad muy alta que está generando moho en partes como los vestuarios. Éste es un factor de riesgo para la salud ya que la humedad de condensación termina por provocar un descenso de la salubridad interior.

La sección sindical de CSIF del Ayuntamiento de Tarragona ya denunció, en uno de los puntos del orden del día del Comité de Seguridad y Salud, las constantes averías que tenía el sistema y pidió que se realizara un informe al respecto. El informe que realizó el ingeniero municipal concluye que el sistema tiene un diseño muy poco adecuado con las características del edificio.

A todo ello se añade el mal estado de todo el edificio desde su inauguración: humedades y goteras, elementos de seguridad que nunca han funcionado o que lo han dejado de hacer y no se han arreglado, celdas que no cumplen la normativa, etc. en un edificio que ganó el premio a la sostenibilidad del Departamento de Medio Ambiente y Sostenibilidad de 2006, otorgado por la Generalitat, y que, según el proyecto inicial, no necesitaba de la instalación de ningún sistema de climatización convencional pero que requirió, desde un primer momento, de la instalación de unidades exteriores y de techo convencionales como podríamos encontrar en domicilios particulares.