CSIF denuncia la vulneración de los derechos de miles de mutualistas y la discriminación a la que se ven sometidos por la MUGEJU
Mientras la MUGEJU se olvida de los verdaderos problemas de los mutualistas.
10 de Febrero de 2020

Desde el 1 de enero de 2020 la MUGEJU impone a todos los mutualistas sin distinción la tramitación electrónica de sus solicitudes

Desde el 1 de enero de 2020 todos los mutualistas deben presentar sus peticiones de prestaciones por vía electrónica sin distinción de si están en activo, jubilados, si son titulares o beneficiarios, viudos/as o huérfanos/as, de si residen en una ciudad o en una población remota.

La mera presentación de una petición en papel es causa suficiente para que sea rechazada por la MUGEJU. Eso sí, como “medida de gracia” la MUGEJU permitirá, no sabemos hasta cuándo, que se presenten peticiones en papel los meses de enero, abril, julio y octubre.

La Gerente de la MUGEJU pretende justificar esta medida en el artículo 14 de la ley 39/2015 de procedimiento administrativo común por la que los funcionarios están obligados a utilizar medios telemáticos en sus relaciones con la Administración y que, además, autoriza para que reglamentariamente se pueda establecer esta obligación de relacionarse con las administraciones a través de medios electrónicos para determinados procedimientos y para ciertos colectivos de personas físicas que por razón de su capacidad económica, técnica, dedicación profesional u otros motivos quede acreditado que tienen acceso y disponibilidad de los medios electrónicos necesarios.

Pues bien, para CSIF esta medida constituye un abuso inaceptable por cuanto los ciudadanos tenemos el derecho a utilizar los medios telemáticos no el deber de usarlos con carácter general y toda restricción de ese derecho debe ser suficientemente motivada.

  • No basta aludir con carácter general a una previsión como la que cita el artículo 14.3 de la Ley 39/2015 sino que la Administración tiene el deber de motivar las razones por las que entiende que esa previsión legal (capacidad económica, técnica, dedicación profesional u otros motivos) acreditan esa posibilidad de acceso a medios electrónicos. Especialmente, tendrá que motivar esta imposición a colectivos como los mutualistas jubilados y los beneficiarios viudos/as de edad avanzada e hijos que se ven obligados a utilizar unos medios que, en ocasiones, les son ajenos.
  • Tampoco se tiene en cuenta que la Administración no puede obligar a los funcionarios/as a disponer en sus vidas privadas de equipos informáticos y conexión a internet para relacionarse telemáticamente con la Administración. El funcionario en activo utiliza el equipo informático que le pone a disposición la administración para esa relación, pero aquél funcionaria/o de baja médica no tiene por qué tener en su domicilio un equipo informático para ello, por lo que no se le puede obligar a relacionarse de forma telemática con la administración salvo que esta le dote de los medios necesarios.

Y mientras tanto, la MUGEJU no atiende a los verdaderos problemas de los mutualistas. Una vez más CSIF denuncia:

  • La falta de convenios de asistencia médica en poblaciones de menos de 20.000 habitantes lo que, en la práctica, supone la marginación de miles de mutualistas y beneficiarios del servicio público sanitario y de su derecho a la salud. La MUGEJU es corresponsable de la falta de voluntad para cerrar estos convenios que obligan a miles de mutualistas a pagar por recibir atención médica en los centros de salud (de atención primaria y de urgencia) cuando su compañía médica no tiene medios para atenderla en la misma.
  • La nula voluntad de la MUGEJU para regular de forma justa el concepto de “urgencia vital” cuya regulación actual sólo beneficia a las entidades médicas que evitan hacer frente a la mayor parte de los casos de uso de medios ajenos a los concertados en situaciones de urgencia.

Así, si un mutualista adscrito a una entidad médica tiene un accidente o sufre síntomas de un infarto se le traslada a un hospital público y el médico determina que no tiene nada grave, el mutualista debe hacer frente a los gastos de traslado y de atención médica incluidas las pruebas como si todo mutualista debiera conocer el alcance de su lesión o de su malestar en el momento en que le sucede.

  • La desidia con la que se aborda el problema de la falta de personal en las delegaciones de la MUGEJU en algunas provincias, el problema del copago genérico en farmacia que obliga a todos los mutualistas y beneficiarios a pagar el 30% del importe de las medicinas o la ineficacia de las comisiones mixtas.

Por último, para CSIF, el último número de la revista de la MUGEJU es la muestra de la incapacidad de gestión de la Gerencia y de los órganos de control.

Una revista para mayor gloria de quienes aparecen en ella, que no informa de nada y que cuesta miles de euros en edición y en distribución. Una revista que se sigue haciendo para justificar la eliminación de la democracia interna en los órganos de control y la implantación de un régimen de castas entre los mutualistas controlados por el Ministerio que nombra y destituye a sus miembros.

Esa publicación no puede convertirse en la única forma en la que se rinde cuentas por parte de los dos órganos de control de la MUGEJU.

La transparencia en el funcionamiento de estos órganos debe traducirse en información puntual y exhaustiva de los acuerdos alcanzados y propuestas presentadas. Esta transparencia sí que se producía antes de que la Gerente y la anterior ministra impusieran sin negociación el nuevo reglamento y la ejercían, entre otros, los compromisarios avalados por CSIF que publicaban sus informes a través de nuestra web.

Por este motivo, CSIF va a exigir al nuevo ministro la modificación del régimen de funcionamiento y elección de los miembros de ambos órganos de control porque no es verdad que se hayan seguido criterios de representatividad y experiencia en la elección de sus miembros. Lo que se ha hecho es, precisamente lo contrario, sustraer la acción de los mutualistas en los órganos de control para acallar voces críticas con la gestión del organismo.

CSIF sigue y seguirá luchando para que los órganos de control vuelvan a ser reamente representativos de TODOS los mutualistas y no de quien decida el Ministro de turno; para que la mutualidad no se convierta en un organismo organizado por “castas”; para que la MUGEJU mejore en transparencia en la dotación y provisión de puestos de trabajo. CSIF va a seguir siendo esa voz crítica y constructiva de todo aquello que consideremos que está mal o que puede mejorar y, lo seguiremos haciendo aunque la Gerente no quiera leer nuestras propuestas. CSIF va seguir apoyando a los mutualistas, informando sobre las novedades de la mutualidad y asesorándoles y ayudándoles en la tramitación de sus solicitudes.

CSIF con la MUGEJU: POR UNA MUGEJU DE TODOS Y PARA TODOS