El Ministerio y la Mutualidad gastan el dinero de los mutualistas en un publirreportaje de autobombo y medias verdades para intentar “justificar” el control político de MUGEJU
10 de Junio de 2019

En estos días decenas de miles de mutualistas están recibiendo en sus casas un número extraordinario de la revista de la MUGEJU. Un número extraordinario de la revista, pagado con el dinero de todos los mutualistas, en el que no se incluye la opinión de quienes estamos en contra del golpe a la democracia interna de la MUGEJU demostrando, una vez más, que el objetivo de la reforma es acallar las voces críticas dentro de los órganos de control de la MUGEJU. En esta revista se esconde un dato esencial: que la mayor parte de los cargos de los nuevos órganos de control son elegidos por el dedazo de la Ministra de Justicia.

CSIF renunció a los tres puestos que le había “asignado” el Ministerio porque no se puede avalar la eliminación de la democracia interna de la MUGEJU a cambio de cargos. La independencia va más allá de un slogan. Lo más fácil hubiera sido hacer como el sindicato azul, ese que se dice exclusivo de Justicia y que dice que no recibe subvenciones pero que, sin ningún rubor acepta el dedazo, blanquea el golpe a la MUGEJU y coloca a dos de sus liberados en el organigrama de la mutualidad. A cambio, guarda silencio ante este escándalo y ante el otro escándalo aún mayor que es el de las RPTs de la MUGEJU.

Durante todos estos años ni el Ministerio ni la MUGEJU han querido abordar el problema de la representatividad de forma seria. Su único objetivo ha sido siempre imponer un sistema de elección al más puro y rancio corporativismo del siglo XIX. ¿Por qué la Gerente y el Secretario de Estado se refieren a la falta de representación de los Cuerpos del grupo A en los órganos de control y no dice nada de la falta de representación del resto de Cuerpos en los órganos directivos de la MUGEJU copados por Jueces, Fiscales y Letrados? CSIF ha presentado en varias ocasiones propuestas para asegurar una mayor representatividad, pero respetando el principio democrático en la elección de los miembros de los órganos de control. Gracias a CSIF, ha habido representación de Cuerpos Generales, Letrados y Forenses en los órganos de control de la MUGEJU. La representatividad es cuestión de voluntad y de sentido común, nunca puede ser el resultado de la imposición, del dedazo y de la concepción elitista de las instituciones.

Es falso que el Ministerio tenga por objetivo el bienestar de los mutualistas. Los continuos recortes, la insuficiencia presupuestaria crónica y la falta de financiación de algunas ayudas, demuestran que no es así. Y más ejemplos, la falta de interés en firmar los convenios rurales con las CCAA deja en situación de desamparo a los mutualistas residentes en poblaciones de menos de 20.000 habitantes que no pueden recibir atención primaria y de urgencia ya que la ultrarrestrictiva interpretación de las entidades médicas, con el beneplácito de la MUGEJU, hacen del concepto de urgencia vital que, en la mayoría de los casos, el sufrido mutualista acaba pagando la atención médica, y así podríamos seguir con las denuncias presentadas por CSIF. ¿Qué han hecho el Ministerio y la MUGEJU? Otra vez NADA.

Es falso y resulta hiriente que el Secretario de Estado diga en la revista que han mejorado las condiciones retributivas de los colectivos de Justicia cuando los funcionarios destinados en el ámbito de su competencia están cobrando hasta 600 euros menos por funcionario y mes que sus compañeros de los mismos cuerpos nacionales destinados en CCAA con competencias en Justicia. No hay dinero para salarios ni para los mutualistas, pero para revistas, cambios de logos y números extraordinarios, sí.