Los profesores asociados no deben ser las víctimas laborales de la crisis del Covid-19 en las universidades.
23 de Junio de 2020

Los profesores asociados no deben ser las víctimas laborales de la crisis del Covid-19 en las universidades

  • CSIF reclama a las universidades la prórroga automática de los contratos para el curso 2020-2021
  • El sindicato demanda a Castells mejoras salariales y soluciones de estabilidad y acceso a la carrera académica para los 20.000 asociados precarios de las universidades públicas españolas

Según la reciente publicación “Datos y Cifras del Sistema Universitario Español”, entre los cursos 2007/08 y 2017/18 se produjo un incremento de 3.859 profesores asociados (13,3%) en las universidades públicas españolas. Este colectivo se multiplicó al albur de la crisis económica y por la implantación de la tasa de reposición que impidió sacar plazas y renovar las plantillas.

Así, durante estos diez años, disminuyó un 16,5% el número de profesores funcionarios mientras se incrementaban figuras contractuales, en especial, los profesores asociados que ya suponen un 33% del total de los 98.173 docentes de las universidades públicas. En las universidades catalanas suponen un 52% de la plantilla docente y también presentan porcentajes llamativos en las universidades valencianas, Murcia o la Complutense de Madrid.

Dentro de este colectivo y, según reconoce el propio Ministerio de Universidades, hay 20.000 profesores asociados precarios que cuentan con un contrato laboral temporal, con sueldos ridículos (algunos de 300 euros) y sin otra fuente de ingresos. CSIF añade que muchos de ellos son Doctores y llevan encadenando contratos desde hace varios años.

El Ejecutivo prorrogó los contratos de profesores asociados cuya duración estuviera prevista que finalizara durante la vigencia del estado de alarma y sus prórrogas e incluso, en casos excepcionales, hasta tres meses adicionales. Sin embargo, esta medida se demostró limitada y de escaso alcance.

Muchos profesores asociados acaban contrato este curso y van a tener serias dificultades en poder renovarlos por diferentes motivos: una parte ha perdido su empleo principal, otra se halla inmersa en la inseguridad de los ERTE y una tercera ha renunciado a su condición de personal autónomo. Además, muchos de los asociados de Ciencias de la Salud tuvieron que abandonar su labor docente e incorporarse a tiempo completo en Hospitales. Por último, ya no existe tiempo material para convocar y realizar los concursos para poder tener el profesorado asociado contratado y dando clase en septiembre.

En este escenario, CSIF pide a las universidades la renovación automática de todos los contratos del PDI Asociado de las universidades públicas para el curso 2020-2021, sin necesidad de justificar la actividad laboral externa a la universidad. Acuerdos excepcionales de este tipo ya se están acordando en las universidades públicas madrileñas o en la Universidad Politécnica de Cataluña.

Esta medida garantizaría el contrato de miles de profesores asociados y aseguraría a los estudiantes una docencia efectiva y de calidad de cara al inicio de curso.

Por último, CSIF demanda a Manuel Castells condiciones de estabilidad laboral, retribución salarial digna y vías de acceso a la carrera académica para los 20.000 asociados precarios que existen en las universidades públicas españolas.

Convocatoria abierta

Ayudas a la movilidad para estancias breves y traslados temporales de beneficiarios FPU. Convocatoria Extraordinaria.

23 de junio de 2020