Manifiesto 23 de septiembre : CSIF contra la esclavitud invisible del siglo XXI
“Día Internacional contra la explotación sexual y la trata de personas
21 de Septiembre de 2016

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI.F) – sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado-- se suma a la celebración del Día Internacional contra la explotación sexual y la trata de personas” desde la firme convicción de que todos los agentes de la sociedad civil debemos combatir, desde nuestra responsabilidad, estas prácticas aberrantes que sin duda podemos denominar la esclavitud invisible del siglo XXI.

Víctimas de una inmoral forma de comercio, estas personas se convierten en meras mercancías, objetos en manos de mafias y redes que obtienen billonarios beneficios. La explotación sexual supone un atentado contra la vida, la integridad y la libertad de estas víctimas, pero en un sentido más amplio se atenta contra valores superiores de nuestra sociedad como la dignidad, la igualdad y la seguridad.

Esta forma de esclavitud afecta en mayor medida a mujeres y niñas, que son colectivos especialmente vulnerables y reflejo nítido de la feminización de la pobreza, el desigual reparto de los recursos económicos y de poder entre mujeres y hombres.

Después del tráfico de drogas y de armas, la trata de personas constituye el negocio transnacional que genera mayores beneficios. Quienes caen en estas redes pueden padecer explotación sexual, distintas formas de trabajo esclavo, mendicidad forzada, extracción de órganos y abusos de todo tipo.

Es por tanto necesario que los estados coordinen y articulen esfuerzos, de manera urgente, aplicando medidas y mecanismos normativos e institucionales efectivos para prevenirla, sancionarla y proteger a las víctimas.
Combatir esta práctica ilegal tiene un factor añadido de dificultad: su invisibilidad social, algo que influye negativamente en su localización y erradicación.

Es un asunto extremadamente complejo en que confluyen multitud de factores que debemos abordar de manera global para ser efectivos: las corrientes migratorias, como consecuencia de los conflictos bélicos y la huida del hambre y la miseria.

Además, la explotación laboral y el desigual trato judicial de la explotación sexual entre países perpetúan la discriminación aplicando además estereotipos de género que demuestran la falta de comprensión de estos tipos de violencia.
Nuestra herramienta de referencia debe ser el Protocolo de las Naciones Unidas para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños/as (también conocido como el Protocolo contra la trata de personas), un documento que nace de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional.
Por contextualizar el fenómeno en nuestro país, las cifras son desgarradoras. La trata de seres humanos trae a España unas 40.000 personas al año (2.500.000 a nivel mundial al año, 20 millones en cómputo global). Es importante resaltar que, aun en los casos que se detectan estos delitos, existen muchas carencias y falta de coordinación a la hora de atender a las víctimas. Existen también discrepancias entre las prácticas estatales, regionales y los estándares internacionales.

CSI.F está rotundamente en contra de cualquier explotación sexual y de cualquier otro tipo, extorsión y trata de seres humanos. Además, pedimos una política clara y contundente contra este tipo de delitos que tenga un doble enfoque.

Por un lado pedimos a nuestros políticos mayor determinación en la persecución y judicialización de este tipo de delitos, acompañada de campañas de información, sensibilización y formación para visibilizar este fenómeno.

Por otro lado también solicitamos el adecuado tratamiento de las víctimas desde una óptica pluridisciplinar para ofrecerles un soporte y apoyo efectivos, proporcionándoles seguridad (económica, jurídica, etc) a ellas y a sus familias, siendo sensibles en los recursos a cada drama personal.

Y para ello, es determinante que, desde un punto de vista global, los diferentes poderes del Estado, organizaciones políticas, civiles y sociales de todo tipo, medios de comunicación, etc renovemos nuestro compromiso de lucha contra todo tipo de discriminación que sufre la mujer.

La crisis económica y los recortes de los últimos años han orillado este tipo de políticas y ahora, que supuestamente avanzamos hacia la recuperación, ya no caben más excusas para redoblar los esfuerzos y alcanzar entre todos un verdadero pacto social contra todo tipo de violencia y discriminación que sufren las mujeres en nuestro país y por tanto, con motivo de la celebración de esta jornada de reivindicación, también contra la lacra vergonzosa que supone la explotación sexual y la trata de personas.