1º de Mayo: Ahora, Empleo y mejores condiciones laborales
28 de Abril de 2015
La lucha de los trabajadores está marcada por situaciones concretas que han provocado variaciones sustanciales en sus condiciones de trabajo y han supuesto puntos de inflexión en los cambios más significativos para las relaciones laborales.

Hace 129 años que los trabajadores se plantaron para reivindicar mejoras en sus condiciones laborales y, más concretamente, para exigir una jornada laboral de ocho horas. Desde entonces, la insistente lucha por alcanzar unas condiciones de trabajo dignas ha sido constante, de la misma manera que la conmemoración de una fecha, el 1º de Mayo, símbolo del espíritu de miles de trabajadores que no cejaron en su empeño para conseguir una reivindicación justa.

El empleo y las condiciones laborales se han visto significativamente afectadas por la crisis económica que viene azotando nuestro país desde el año 2008 y que ha alterado perversamente elementos esenciales de las relaciones laborales. Los desempleados se cuentan por millones, el empleo se ha precarizado notablemente, los salarios han sido devaluados, las prestaciones recortadas, los servicios públicos maltratados y los empleados públicos vilipendiados.
Las condiciones laborales han sufrido un fuerte desequilibrio generando salarios inferiores a 400 euros y un número excesivo de contratos temporales y el contrato a tiempo parcial se ha generalizado en empresas y administraciones. Igualmente, el impacto sobre el empleo en los últimos años de crisis ha elevado la tasa de paro al 23%, el desempleo juvenil alcanza el 51.8%.Los servicios públicos han perdido miles de puestos de trabajo, siendo los empleados públicos los que, gracias a su esfuerzo, han mantenido los servicios públicos, incluso después de haber perdido más de un 30% de su poder adquisitivo.
Ahora, según el Gobierno, parece que el país ha salido de la pesadilla de la crisis y la economía española vuelve a crecer después de seis años de recesión: en 2014, el producto interior bruto (PIB) creció en torno al 1,5 % y las previsiones para 2015 lo sitúan por encima del 2,5 %. Estos datos tienen que suponer el punto de inflexión necesario para comenzar a crear empleo estable y de calidad y recuperar aquellas condiciones laborales que la crisis ha ido recortando en su camino.

La recuperación de la economía debe trasladarse urgentemente al mercado de trabajo impulsando el establecimiento de mecanismos que mejoren sustancialmente el salario, la jornada laboral, los derechos laborales recortados, la estabilidad en el empleo, las condiciones en que se realiza el trabajo y la protección social del trabajador. Se debe transformar la situación de precariedad de innumerables servicios públicos para que atiendan dignamente las necesidades de nuestra sociedad con recursos suficientes y necesarios, suprimiéndose la tasa de reposición de efectivos, y con ofertas de empleo público suficientes.

Desde CSI·F no olvidamos los recortes que han sufrido todos los trabajadores en sus condiciones laborales. En este sentido, los empleados públicos han sufrido un elevado quebranto de sus condiciones laborales y salariales convirtiendo los servicios públicos en un escenario de recortes sin parangón en nuestro país.

Los salarios se han devaluado más del 30% durante los últimos años con pérdidas retributivas de pagas extra, seis congelaciones salariales y el 5%, de media en las nóminas en 2010; se han perdido más de 400.000 empleos públicos, los contratos de trabajo se han reducido considerablemente sin que se cubran las vacantes por jubilaciones y los que se han realizado se han precarizado; se han privatizado servicios públicos, la jornada laboral se ha incrementado injustificadamente y ha desaparecido la acción social; se han incrementado las ratios de alumnos por aula y las listas de espera en la sanidad pública aumentan sin cesar.

Para CSI-F, después de muchos años de desencuentros, es el momento de pasar página y trabajar todos de forma decidida en recuperar todo lo que han perdido los servicios y los empleados públicos. No caben excusas cuando los indicadores económicos apuntan una recuperación económica que el Gobierno anuncia por doquier; tiene que ser el momento de devolver las condiciones laborales a los que se han sacrificado para salir de una crisis, de la que no son culpables ni la han generado.
CSI-F exige la recuperación de las retribuciones y condiciones laborales perdidas en los últimos años los trabajadores mediante los mecanismos que se fijen en la negociación.
CSI-F exige una oferta de empleo acorde con las necesidades de unas plantillas que garantice el mantenimiento de unos servicios públicos de calidad.
CSI-F reclama la eliminación de la precariedad laboral que sufren miles de trabajadores en nuestro país.
CSI-F exige, por lo tanto, el comienzo inmediato de la negociación colectiva como vehículo legitimo para la reposición de las condiciones laborales de los trabajadores y el inicio de una verdadera política de restablecimiento de los servicios públicos acorde con la recuperación económica, de manera que las instituciones públicas apuesten decididamente por el mantenimiento de los pilares básicos del Estado del bienestar necesario en una sociedad tan castigada por los recortes.
Para llevar a cabo esta tarea necesitamos un modelo sindical moderno, independiente, transparente, negociador y reivindicativo que ofrezca las garantías que los tiempos actuales requieren y los trabajadores demandan.
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