CSI·F no participará en la manifestación del 29 de abril
26 de Abril de 2012

CSI-F NO PARTICIPARÁ EN LA MANIFESTACIÓN DEL DOMINGO 29 DE ABRIL

El sindicato está ultimando un calendario de movilizaciones que comenzará a principios de mayo

CSI·F está manteniendo conversaciones con el resto de las organizaciones sindicales para adoptar medidas conjuntas en el ámbito sectorial, como es el caso de la sanidad, la enseñanza y las universidades, tanto en el ámbito nacional como en el autonómico. Además de estas actuaciones, CSI·F tiene previsto, en defensa de los intereses del colectivo de empleados públicos que representa, la convocatoria de concentraciones en las delegaciones y subdelegaciones del gobierno para el día 14 de mayo.

Desde CSIF consideramos positivo que exista una postura que favorezca el diálogo entre las organizaciones sindicales, y que tenga como objetivo la defensa de los servicios públicos, especialmente la sanidad pública y la educación pública. Sin embargo el sindicato está ultimando un calendario de movilizaciones que comenzará en el mes de mayo en los distintos niveles, por lo que no estará presente en la manifestación del próximo 29 de abril.

Estas y otras medidas se llevarán a cabo siempre con el objetivo de defender los servicios públicos y evitar su deterioro, prestando especial atención a aquellos servicios básicos para la sociedad como son la sanidad y la educación.

Entre estas medidas también destaca la ronda de contactos que ha mantenido CSIF con todos los grupos políticos con el fin de que se modifiquen varios artículos de la reforma laboral presentada por el gobierno. Porque para CSIF esta nueva Reforma Laboral, aprobada sin negociación previa, recorta los derechos de los trabajadores y ataca la independencia de la administración, al permitir en su disposición adicional segunda el posible despido del personal laboral. Una reforma laboral que no aliviará las cifras de desempleados que, mes tras mes, engrosan las colas ante las oficinas de empleo. Una reforma que no servirá para mejorar las economías familiares, verdaderas damnificadas por la situación actual, cuyo único culpable es la mala gestión de nuestros gobernantes. Una reforma laboral que entrega a los empresarios los derechos de los trabajadores abaratando el despido, permitiendo cambiar sus condiciones económicas y laborales de forma unilateral; una reforma laboral que no generará empleo y que aumentará la conflictividad laboral. Tampoco en el ámbito público aportará soluciones reales, al contrario, propiciará que decaigan la cantidad y la calidad de los servicios públicos que se prestan a los ciudadanos y hará que la administración pública quede en manos de los políticos, los mismos que han derrochado en gastos superfluos con administraciones paralelas y clientelistas sin control.

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