Un falsificador anda suelto
16 de Septiembre de 2016

Un falsificador anda suelto
Ayer, gracias a los medios de comunicación, hemos sabido que la Fiscalía ha propuesto al Juzgado el archivo del caso del falsificador del Ayuntamiento, cuya aparente víctima fue Paloma Rivero, ex-concejala de Personal.
Los hechos se remontan a mayo de 2015, cuando Paloma Rivero autorizó la realización de 50 horas extraordinarias a varios empleados del Ayuntamiento de Palencia, con motivo de las elecciones municipales.
Tras los comicios, y siempre según Paloma Rivero, una mano desconocida puso en una de sus carpetas, el documento que aprobaba el pago de las horas previamente autorizadas por ella misma.
Paloma Rivero, al ver que en este papel aparecía su firma, acudió a la Policía Nacional y denunció el hecho como una falsificación.
Queda sin esclarecer el móvil del delito, ya que el número de horas cuyo pago se proponía, era exactamente el mismo que la concejala había autorizado por escrito poco tiempo antes.
Paloma Rivero tampoco ha puesto en duda que las horas extraordinarias se trabajasen efectivamente. En estas circunstancias ¿Qué motivos pudo tener el delincuente para falsificar la firma de un documento que de todas maneras iba a ser aprobado? Este enigma no ha podido resolverse.
A pesar de ello, varios empleados del Ayuntamiento han sido sometidos a interrogatorios policiales y a pruebas caligráficas, con resultado infructuoso.
Parece ser, que en los bajos fondos del Ayuntamiento reina la ley del silencio, que deja impunes los peores delitos. O puede ser simplemente, que todo se reduzca a un ataque de histeria de la señora Rivero.
Han intervenido en las diligencias dos peritos calígrafos, gracias a los cuales se ha determinado que la firma de Paloma Rivero consiste en un garabato ilegible, sumamente fácil de copiar.
Esta característica personal de la concejala, hace posible que cualquiera, hasta un mono con un lápiz, pueda imitar su firma.
Nos sorprende el hecho de que Paloma Rivero no haya cambiado su rúbrica desde entonces, sabiendo que un falsificador anda suelto y que sus responsabilidades como concejala la obligan a firmar centenares de documentos, de consecuencias jurídicas trascendentes.

Con esta falta de prudencia, ¿quien asegura que dentro de unos meses, no volvamos a tener el mismo sainete?
Pero analizado desde otro punto de vista, este caso otorga a Paloma Rivero una ventaja poco común en la vida política: la de poder decir a partir de ahora, que cualquier documento en el que aparezca su firma no tiene ningún valor, por haber sido objeto de una falsificación. Paloma Rivero logra así, el ideal de la peor clase política: la irresponsabilidad total, la libertad de paralizar e incluso anular cualquier acto, cualquier compromiso escrito, sin otro requisito que denunciar a la policía las malas artes de un falsificador misterioso. Por supuesto, el delincuente nunca aparece.

Alfonso Polanco debería plantearse si estos concejales con firma elástica, verdadera/falsa son compatibles con las mesas de transparencia, lanzadas a bombo y platillo. No hay nada menos transparente que la falta de compromiso o las excusas para librarse de cumplirlos.
Parece que no vamos a saber nunca quién ni por qué se falsificó la firma de la Concejala. Ni siquiera si realmente hubo falsificación. No tenemos a mano un Sherlock Holmes que esclarezca lo ocurrido con su lupa.
Llegados a este punto, y en el caso nada improbable de que todo el asunto sea una comedia, los empleados municipales del Ayuntamiento de Palencia, merecen disculpas públicas de Dña. Paloma Rivero por haber ensuciado el buen nombre de unos funcionarios cuya trayectoria personal y profesional, no debió haber sido puesta en duda.
Por otra parte, desde CSI·F exigimos que se paguen sin más retrasos, las horas extraordinarias bloqueadas desde que se abrieron las diligencias judiciales. A nadie gusta que le adeuden el trabajo que realiza, y mucho menos ser el protagonista involuntario de una novela barata.
Ya estamos cansados de que las tonterías de esta señora cuesten quebraderos de cabeza y dinero a los trabajadores.

Palencia a, 14 de septiembre de 2016
Sección Sindical de CSI·F
Excmo. Ayuntamiento de Palencia