La falta de previsión del Ministerio pone en peligro el plan formativo de la Gerencia de Valladolid.
Se ha celebrado reunión de la Comisión Mixta de Formación en el ámbito de la Gerencia de Valladolid, con la finalidad de articular la forma de impartir los cursos adjudicados en esta convocatoria de 2020.
01 de Octubre de 2020

La Gerencia se presentó con una oferta formativa exigua. Cinco ediciones del curso Aplicaciones Informáticas: Windows y Office y una única edición a celebrar en Valladolid de un curso impuesto por el Ministerio y titulado “Asistencia a las victimas especialmente vulnerables. Particular referencia a las víctimas de los delitos de odio”. Pero si la oferta (en espera de una poco probable concesión de cursos con cargo al presupuesto del INAP) es mínima, peores son las alternativas que se ofrecen desde la Gerencia para la ejecución de la misma.

Pese a que CSIF, ya el 14 de julio se dirigió al Ministerio de Justicia reclamando medios y medidas para garantizar la ejecución del Plan formativo en el ámbito no transferido, la realidad es que ni Ministerio ni Gerencia de Valladolid parecen haber hecho nada, más allá de agotar el tiempo y esperar que las circunstancias se volviesen más favorables.

La propuesta de la Administración ha girado en torno a:

  • La realización presencial con un número tan exiguo de participantes, que más que un plan formativo, parecerán clases particulares. 42 alumnos en toda Castilla y León para el curso de Aplicaciones informáticas (Valladolid 10, León 10, Salamanca 10, Palencia 6 y Zamora 6) y otros 10 para el de Asistencia a las víctimas particularmente vulnerables”.
  • Un chapucero planteamiento para la utilización del sistema de videoconferencia de las salas de vistas del Ministerio, que en nada garantiza ni la calidad en la formación ni el seguimiento de las acciones formativas por parte de los alumnos.

Y por si esto no fuera poco, como última opción nos ofrecen la suspensión del plan formativo, con la pérdida de los fondos destinados a formación.

CSIF ha insistido en que la formación aparece recogida en la LOPJ como un derecho profesional de los trabajadores y se convierte en correlativo deber de la Administración el prestarla en condiciones idóneas de seguridad y calidad, alcanzando a un número suficiente de trabajadores para que no pueda considerarse simbólica o atente al principio de igualdad. Es por ello, por lo que entre otras cuestiones hemos planteado la opción de alquilar aulas, doblar grupos, acudir a empresas externas que este año puedan asumir la formación garantizando la seguridad de los funcionarios… También hemos propuesto como solución la reconversión de la formación presencial a formación on-line (tipo webinar) a través de la solución de videoconferencia de Cisco, que es la que tiene contratada el Ministerio para sus reuniones.

Hemos reclamado que las acciones formativas sean de 30 horas y no de 25, que se amplíe el número de ediciones, incluyendo a Ponferrada, que se dejen de solicitar datos que obran en poder de la Administración en las solicitudes. Que en el próximo ejercicio se aumente de manera considerable el presupuesto para formación y se programe de una forma eficaz y eficiente el desarrollo de la misma.

Desde CSIF creemos, que tanto Gerencia como Ministerio están obligados a buscar soluciones y conscientes de la importancia de la formación, estamos dispuestos a aportarlas, pero siempre buscando la calidad en las acciones y que estas lleguen a un número de personas que no sea testimonial. Como última opción, si la formación presencial no puede llevarse a cabo en condiciones idóneas, hemos solicitado que esa partida presupuestaria se dedique a formación en el puesto de trabajo (formación personalizada).

Desde Gerencia sólo hemos recibido el vago compromiso de elevar consultas al Ministerio en relación con el alquiler de aulas con mayor capacidad para el curso de informática, con la posibilidad de utilización del sistema de videoconferencia CISCO del Ministerio y en relación con el curso de delitos de odio, realizar gestiones para la cesión de un espacio de mayor tamaño que el aula de formación de la Gerencia de Valladolid.