En enero, 5.607 parados más en Castilla –La Mancha, un mal dato.
04 de Febrero de 2014

Aunque enero suele ser un mal mes para las cifras de empleo y a pesar de que sea el menor incremento desde 2007, aumentar, con las cifras absolutas que sufrimos, 113.097 parados en España, - 2,4%, y 5.607 en Castilla – La Mancha, - 2,22%, es un mal dato porque los 4,81 millones de desempleados en el Estado español y los 257.721 en nuestra Comunidad no son datos para el optimismo; así no podemos encarar la senda del desarrollo.

Los datos de parados en nuestras provincias están encabezados por Toledo, 90,847, seguido de Ciudad Real, 69.380, Albacete, 52.160, Guadalajara, 24.566 y, por último, Cuenca, 20.768

También es un mal dato la pérdida de 184.031 afiliados a la Seguridad Social, -1,1%, aunque, igualmente, sea el mejor desde 2.007 pero es que, ¿podemos seguir bajando desde donde estamos?; en España hay 16.173.610 cotizantes a la Seguridad Social y, con estas cifras, la situación es insostenible; se ha instalado el empleo de corta duración y precario y, consiguientemente, la desesperanza; no nos puede valer el argumento de que son los mejores datos desde el 2.007.

Las cifras macroeconómicas, al prima de riesgo, etc, pueden ser buenas pero lo que afecta al ciudadano de a pié, nuestro día a día, no es halagüeño ni esperanzador; estamos en un nivel en el que no puede haber más camino que la lucha sin cuartel contra esta lacra del paro, medidas eficaces, que nos permitan la esperanza del desarrollo y del bienestar. Esta situación evidencia un fracaso de la gestión de nuestros gobernantes, que dan la impresión de que sus preocupaciones son otras bien distintas y no se vislumbra la esperanza por muchas lecturas interesadas que nos ofrezcan; la realidad es tozuda e incontestable.

Respecto al empleo público podemos decir algo similar: 4 años suprimiendo y amortizando plazas, nula oferta de empleo público, restricción en la contratación de interinos, escasa tasa de reposición, nula en muchos casos, hace que la pérdida de puestos de trabajo en las Administraciones Públicas sea una sangría intolerable, que nos ha llevado a la pérdida y la precariedad en el empleo público y a una merma en la calidad y cantidad de los servicios a los ciudadanos.

Los gobernantes se empeñan en cargar las consecuencias de la crisis en quiénes no tienen la culpa de esta situación, mientras que los verdaderos culpables no tienen que soportar recortes ni austeridad ni, por supuesto, consecuencia alguna por su responsabilidad de esta situación; pagamos justos por pecadores.

Comité Ejecutivo de CSI-F

Castilla –La Mancha.