CSIF denuncia las graves consecuencias del recorte presupuestario en Correos
Los sindicatos no descartan ir a una huelga general para proteger el empleo y el servicio universal en España

30 de Mayo de 2017

Manuel Maldonado, delegado de CSIF, en la rueda de prensa conjunta de los sindicatos de Correos

Los sindicatos CSIF, CC. OO, UGT y SL de Correos de Ciudad Real, que ostentan más del 85% de la representación sindical, han anunciado hoy que no descartan ir a la huelga general, junto con los demás trabajadores de Correos de España, si no se rectifica el recorte de un tercio de la financiación pública, de unos 180 millones actuales, que Fomento quiere llevar a cabo.

Este recorte, que a nivel nacional afectará a un tercio de los 57.000 trabajadores de la mayor empresa pública de España, puede suponer en la provincia de Ciudad Real que cerca del 30% de los ciudadanos se vean afectados por la pérdida o debilitamiento del servicio postal, así como cientos de kilómetros de reparto recortado, va a precarizar el empleo y recortará la plantilla y los derechos de más de 400 trabajadores de Correos, según ha informado el delegado de CSIF, Manuel Maldonado, en la rueda de prensa conjunta con CC.OO y UGT.

Maldonado ha explicado que si a nivel nacional el recorte afectará a más de 16 millones de ciudadanos de medianas y pequeñas poblaciones, en nuestra provincia, el ajuste podrá implicar suprimir cerca de 100 carteros, el 25% de la plantilla; recortes de carteros en grandes poblaciones como los ya ocurridos en Alcázar, Tomelloso, Valdepeñas y Ciudad Real capital; supresiones y modificaciones en servicios rurales (desde el año 2016 se han suprimido más de 10 servicios y se han modificado más de 40); eliminación de la atención al público como ya ha sucedido en Villamayor, Luciana o Miguelturra, e inexistencia generalizada de reparto regular en más del 40% de municipios de Ciudad Real.

Sin Correo 5 días

Maldonado ha concretado más este recorte previsto por Fomento, que además de empeorar el servicio público prestado en regularidad y en extensión, se corre el riesgo de dejar de recibir el correo cinco días a la semana, y que será el propio ciudadano el que tenga que desplazarse para ir a recoger su correspondencia-paquete, porque el cartero ya no llegará a su domicilio, además de tener que recorrer varios kilómetros hasta su oficina más cercana al producirse el cierre de decenas de oficinas.

Los sindicatos han recordado la obligación legal del Gobierno para mantener el Servicio Postal Universal y financiarlo con los Presupuestos, ya que sino este servicio público desaparecerá de grandes, medianas o pequeñas ciudades o núcleos rurales.