Manifiesto de los CPR y CRAER de Cuenca
13 de Octubre de 2011

Excmo.Sr.Marcial Marín,
Consejero deEducación, Cultura y Deportes
de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha


Ante el anuncio de cierre de los Centros de Profesores y de los Centros de Recursos y Asesoramiento a la Escuela Rural de nuestra comunidad, el profesorado y los centros declaramos nuestra absoluta disconformidad, sorpresa e indignación con esta medida que atenta directamente contra la calidad de nuestra formación permanente y lesiona el apoyo y asesoramiento que recibimos de la institución de formación, siempre cercana a nuestras necesidades e intereses. Desde siempre se ha defendido la formación permanente como un eje que vertebra la calidad de la educación y se ha apostado por una red oficial que la garantice con suficiente eficacia.


Su desaparición CONLLEVARÍA LA PÉRDIDA de:

1.- Los necesarios referentes para el desarrollo de planes institucionales como el Plan de Lectura, Escuela 2.0, la orientación y la atención a la diversidad, el apoyo a los centros con programas singulares, los programas europeos, las secciones europeas, el seguimiento y apoyo a los centros de atención a la infancia, etc.

2.- Una oferta de formación permanente hecha con rigor, pluralidad y centrada en las necesidades reales del proceso de enseñanza aprendizaje por su cercanía y contextualización en la realidad de de cada zona o territorio.

3.- La oportunidad de participar en la formación horizontal centrada en los intereses del profesorado y en las necesidades de los centros atendiendo a la diversidad de nuestra comunidad y a su ruralidad.

4.- El desarrollo del Plan de Orientación de Zona, necesario para la coordinación didáctica, el traspaso de información entre etapas, la coordinación de orientación y tutorías, etc.

5.- El asesoramiento a los centros para fomentar la innovación y la renovación pedagógica como elementos claves para lograr centros más preparados dentro de un mundo cada vez más complejo.

6.- Lugares que posibilitan el encuentro entre el profesorado, el intercambio de conocimientos, de experiencias, de inquietudes, de propuestas; la pérdida de un lugar para la participación.

7.- El préstamo de recursos didácticos, tecnológicos, bibliográficos, etc. que completan la tarea docente.

8.- Unos centros de formación insertados en su entorno, arraigados en el sistema escolar, comprometidos con la comunidad educativa; aglutinadores de propuestas de colectivos pedagógicos, ONG, y otras instituciones que inciden en el ámbito escolar desde problemáticas concretas y específicas.
9.- Una institución que favorece constantemente la innovación, el cambio, la renovación de la escuela, la búsqueda de metodologías actualizadas, la aplicación de recursos novedosos dentro de un mundo complejo que necesita nuevas respuestas ante nuevos retos, no dejando que la escuela quede al margen de los cambios que se producen en la sociedad.

10.- Una seña de identidad del sistema educativo.

11.- El desarrollo de actividades de dinamización social y cultural que se llevan a cabo en los centros docentes dirigidas a las Asociaciones de Madres y Padres, así como la falta de respuesta a las necesidades de formación demandadas por los mismos.


La red pública deformación ha demostrado la pertinencia de sus funciones y tareas a lo largo de más de 25 años, variando sus objetivos y sus competencias pero siempre desarrollando con eficacia las diferentes políticas educativas que han tocado implantar. Los centros de profesores sirven de modelo a seguir para otros sistemas educativos europeos que valoran positivamente su existencia y sobresalen como elemento diferencial de nuestro sistema. Los informes que se puedan emitir relacionados con su labor (número de actividades, número de participantes, programas desarrollados, líneas prioritarias, etc.) reflejaran el grado de eficacia y compromiso realizado.

Queda claro que su desaparición no obedece a criterios de ajustes económicos ni por su falta de profesionalidad ni por su posible deficiencia en la gestión. La historia y los datos avalan su continuidad ya que han estado siempre considerados como institución preferente de formación por encima de otras vías alternativas (Sindicatos o la propia Universidad). Su cierre ignora los años de trabajo, los documentos y recursos de apoyo creados y la investigación generada por los grupos de trabajo y seminarios donde el saber y la experiencia son compartidos.

La administración debe garantizar una red pública de centros de formación suficientemente amplia para que todas las zonas de la comunidad queden debidamente atendidas. No se concibe otro modelo preferente que no sea desde lo público.

La reducción de toda la red de formación a un solo centro hará inviable la debida atención al profesorado y a los centros dentro de una comunidad marcadamente rural.

Cualquier cambio de modelo de formación y de institución no puede realizarse al margen de los intereses del profesorado y los centros y tiene que llevarse a cabo bajo los principios de la negociación y el consenso al constituir la formación permanente un deber y un derecho.

La desaparición sin más justificación, sin aportar criterios pedagógicos ni estar basada en datos coherentes y contrastables, constituye un despropósito y un ataque frontal a los derechos de los docentes y un ejemplo más de desmantelamiento de lo público.

El mantenimiento y apoyo de los CEP y CRAER supone apostar por una
formación y reciclaje de calidad de los docentes durante toda su vida
laboral, cuestión que se ha convertido en uno de los pilares
fundamentales de los sistemas educativos más avanzados a nivel mundial
(p. e. Finlandia, según PISA).

Ante todo lo anteriormente expuesto, exigimos la rectificación de la Consejería ante el anuncio de cierre de los CEP y CRAER de nuestra comunidad y la creación de mesas de trabajo y de un proceso dialogado y pausado para el estudio de las mejoras necesarias que se consideren convenientes para ofrecer la mejor formación permanente posible en nuestra comunidad.