CSIF denuncia la insensibilidad de la Seguridad Social de Ciudad Real a que sus vigilantes cobren 730€ y pide rescindir el contrato a su empresa, en concurso de acreedores
La empresa paga entre un 35 y 40% menos que el convenio del sector
23 de Abril de 2018

CSIF Ciudad Real denuncia la pasividad mostrada por la Dirección Provincial de la Tesorería General de la Seguridad Social, como órgano de contratación, para llevar a cabo la rescisión de la adjudicación que hizo en el mes de diciembre pasado a la empresa NOVOSEGUR, S.A., tras la publicación del Auto del Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Las Palmas de Gran Canaria, de 9 de marzo de 2018, por el que se declara en Concurso Voluntario a dicha empresa.

Dicha Dirección Provincial está obviando lo establecido en la cláusula vigésimo sexta del pliego de cláusulas administrativas particulares que rigió el contrato, donde figura en el punto 26.3 b), como causa de resolución del mismo “incurrir el contratista durante la vigencia del contrato en algunas de las prohibiciones para contratar previstas en el artículo 60 del Texto Refundido de la Ley de Contratos del Sector Público”, entre las que figura el hallarse declarada la empresa en concurso de acreedores.

Para CSIF resulta incomprensible que tras dicha adjudicación, a todas luces temeraria por tratarse de una empresa incumplidora sistemáticamente en sus obligaciones con los trabajadores, el órgano de contratación no muestre la menor sensibilidad hacia los vigilantes, que ven cómo se les sigue pagando sus nóminas según el convenio de empresa, entre un 35 ó 40% inferior, en torno a 730 € netos, y por tanto siguen perdiendo un dinero que más tarde tendrá que abonarles el Estado a través del Fondo de Garantía Salarial, ni que tampoco haga el menor ejercicio de autocrítica impulsando una rescisión que beneficia tanto a la Administración como al colectivo de trabajadores afectados.

Para CSIF, que asesora y defiende a parte de estos vigilantes, sólo se entiende la adjudicación a una empresa manifiestamente incompetente, primero, y la pasividad después para agilizar la entrada de una nueva empresa que cumpla con sus obligaciones y se subrogue en los derechos de los vigilantes de seguridad, a la aparente sensación general de falta de responsabilidad de los gestores públicos, por acción o inacción.

Dimisiones

Este ejercicio de sostenella y no enmendalla es una tomadura de pelo por quienes disfrutan de una seguridad jurídica y unos sueldos considerables, que, de perseverar, debería plantear a estos gestores su dimisión, aunque ya sabemos que eso es misión imposible en este país.

Lo que mal empieza mal acaba. Y no será porque estos gestores no estuvieran avisados, como así se hizo desde CSIF, ni porque no estuvieran enterados de la nueva filosofía que inspiraba la nueva Ley de Contratos, inminente en su publicación, cuyos principios ya eran aconsejados desde el mismo Ministerio de Empleo y Seguridad Social para que se tuvieran en cuenta en las adjudicaciones, según escrito del 12/11/2017, posteriormente aplicados en idénticos contratos para los servicios centrales. Para CSIF se debe proceder a la adjudicación a la empresa que proceda a la mayor brevedad, evitando, si es posible legalmente, un nuevo proceso de licitación, que dilataría los plazos.