En lo que va de año se han producido casi 190.000 accidentes de trabajo, un 6.4% más que en 2015
Manifiesto del Día Mundial de la Seguridad y Salud
26 de Abril de 2016

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI·F), sindicato más representativo de las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, conmemora este 28 de abril 2016 el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo con el tema elegido por la OIT “Estrés en el Trabajo: un Reto Colectivo”.

Las estadísticas de Accidentes Laborales del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, muestran que la aplicación de la prevención de riesgos laborales en España sigue siendo deficiente. En lo que llevamos de año 2016 se han producido casi 190.000 accidentes de trabajo, lo que supone un 6,4 % más que en el mismo periodo de 2015.

El año pasado, el número total de accidentes de trabajo con baja en asciendió a 518.988, frente a los 491.099 que se registraron en 2014.

En comparación con los datos del año anterior, se producen subidas del 5,8% en los accidentes en jornada y del 5,0% en los accidentes in itinere. Estas cifras de siniestralidad laboral que aumentan todavía más si se contabilizan las bajas por contingencias profesionales sufridas por los funcionarios públicos y gestionados a través de las mutualidades de funcionarios (MUFACE, ISFAS y MUGEJU).

El estrés relacionado con el trabajo es un problema global que afecta en España a todos los profesionales, al que se suma el crecimiento producido en el resto de riesgos psicosociales.

CSIF, con motivo de la conmemoración de este Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, no quiere olvidar a ningún profesional y dejamos constancia de la precaria situación laboral que sufren muchos trabajadores y trabajadoras.

Todo ello se ve agravado por las consecuencias de la crisis en la que estamos inmersos: las plantillas sufren recortes continuos, no hay suplencia de bajas, prolongación de jornadas de trabajo y la falta de recursos. Todo ello hace que se generen situaciones de un nivel alto de estrés, acompañado de una deficiente organización del trabajo.

CONDICIONES LABORALES EN LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS

  • En los juzgados y demás sedes judiciales encontramos falta de digitalización de la documentación, despachos sin ventilación, con un sistema de climatización deficiente, con falta de espacio físico que obliga a trabajar hacinados entre expedientes. No sólo se considera un problema de salubridad sino que es un factor ambiental de estrés laboral.
  • En las oficinas de Correos se trabaja con equipos de manutención defectuosos que dificultan el trabajo, con tiempos de reparto no ajustados a los desplazamientos que son un factor de riesgo de estrés, además del peligro que supone desde la perspectiva de seguridad vial.
  • La grave situación de inseguridad que viven cada día los empleados públicos de las oficias de AGE (SEPE, TGSS, INSS, AEAT, etc.), en los centros de Instituciones Penitenciarias, o en los centros sanitarios. Y es en este sentido donde CSIF lleva años denunciando y luchando para erradicar las agresiones físicas y verbales y que los centros de trabajo sean un ejemplo de respeto y no de violencia.
  • Los trabajadores en el ámbito sanitario han sufrido un aumento brutal de la presión asistencial, doblando turnos, no se respetan descansos, se asumen otras funciones, se alargan los horarios de permanencia en el trabajo y con el consiguiente ascenso de su nivel de estrés.
  • En los puestos específicos de intervención como pueden ser policías, bomberos, y servicios de emergencias se sufren picos elevados de estrés por las actuaciones de su propia actividad, además de tener amplias jornadas y nocturnidad, en las que sus ritmos circadianos se ven afectados.
  • En los centros educativos los principales factores estresantes sufridos son la conflictividad en las aulas y la falta de autoridad moral de la figura del profesor, además de la precariedad ya mencionada.

Desde CSIF, denunciamos la falta de participación y consulta a los trabajadores, ya que se les ha quitado protagonismo y legitimidad al reducir el número de Comités de Seguridad y Salud, y manteniéndose inactivos los que ya están creados.

CSI·F exige solucionar esta situación y que por lo tanto se apliquen medidas colectivas de evaluación y gestión de riesgos psicosociales. Es el momento de adoptar medidas colectivas e individuales de prevención y control de los riesgos psicosociales e involucrarnos en todas las partes de la empresa, administración, organizaciones sindicales y trabajadores, avanzando desde la cooperatividad.

Somos conscientes de las circunstancias que existen pero también de que el trabajo forma parte de nuestros propósitos diarios, que no tiene porqué gestionarse como una carga sino como un elemento que da sentido a nuestra vida. Por ello promovemos la creación de una verdadera cultura de prevención en materia de seguridad y salud, apostamos por un clima de la organización saludable en el que podamos elegir nuestras claves para la gestión. Mejorar la capacidad de adaptación de los trabajadores aumentando su capacidad de control sobre las tareas, forma parte de los enfoques colectivos preventivos.