CSIF ve insuficientes las 4.282 plazas de la oferta de empleo aprobada por el Gobierno y que no llegarán hasta 2019
-En las anteriores ofertas apenas ha habido incorporaciones en los organismos del Estado en Ciudad Real

-Agencia Tributaria, Inspección de Trabajo, Servicio de Empleo Estatal, DNI y Tráfico tienen graves faltas de personal desde 2012


26 de Julio de 2017

El sindicato CSIF estima que las 4.282 plazas de la oferta extraordinaria de empleo público, aprobada el 7 de julio, van a ser insuficientes y hasta su cobertura, no antes de 2019, va a continuar del deterioro progresivo del empleo público, porque seguirán produciéndose bajas por jubilación, por invalidez, amén de las bajas de larga duración que se registran en una población funcionarial y de personal laboral cuya edad media supera los cincuenta y cinco años.

Aunque el sector de la Administración General del Estado de CSIF, pondera la oferta extraordinaria de empleo público, publicada el pasado día 8 de julio mediante decreto ley, convalidado el 11 de julio en sede parlamentaria, ya que responde a una demanda de este sindicato durante los años precedentes, y al que la puesto su firma, cree que no está justificado el autobombo del Gobierno, cuyo empecinamiento en cerrar a cal y canto el capítulo I de los Presupuestos, de gastos de personal, ha causado la actual situación de sobrecarga de trabajo en los empleados públicos y el riesgo de colapso en no pocos organismos.

Para evitar el atasco de expedientes sin resolver y la pérdida en la calidad del servicio, la Administración ha lanzado la citada oferta extraordinaria de empleo, poniendo el foco en la Agencia Tributaria, Inspección de Trabajo, Servicio Público de Empleo Estatal, Oficinas del DNI y Tráfico, entre otras. No obstante, a CSIF le resulta incomprensible que desde 2012 se haya dado cerrojazo a todo nuevo ingreso de personal, sin hacer distinciones.

Para CSIF, ahora parece despertar el Gobierno de un letargo y percatarse de que organismos como la Agencia Tributaria y la Inspección de Trabajo, que persiguen el fraude fiscal y laboral, y por tanto reportan ingresos a las arcas públicas, necesitan perentoriamente cubrir sus vacantes, porque no es solo que esas plazas sean lesivas al Estado, sino que proporcionan pingües ingresos, y por tanto se amortizan en breve.

Atajar el fraude

En opinión de CSIF, ha sido tal la ceguera del Gobierno y el seguidismo a las imposiciones de Bruselas, que ni ha sabido plantear que la gran lacra del país, como parte de la corrupción que parece carcomerlo todo, es el fraude fiscal y laboral, y que su persecución puede reportar al Estado miles de millones de euros con los que poder financiarse, crecer, crear empleo y riqueza, y así facilitar una competitividad que nos permita mantener el Estado de bienestar.

CSIF se pregunta si no había ningún alto cargo en la Administración General del Estado que supiese explicar esto en Bruselas. Por lo visto, no.