El sector público, el más castigado en la cuarta comunidad con mayor tasa de paro
-CSIF considera que los datos de la Encuesta de Población Activa al término de marzo muestran la ruptura de la tendencia de creación de empleo que se había producido en 2016 y la precariedad del mercado laboral en la región
27 de Abril de 2017

Los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a través de la Encuesta de Población Activa (EPA) reflejan no sólo el registro negativo del aumento del número de parados en 4.500 personas en el primer trimestre de 2017, sino que además la región es la cuarta comunidad con mayor tasa de paro (22,48%) y ha bajado la cifra de asalariados en el sector público en 3.700 personas, lo que supone un detrimento de los servicios fundamentales que se ofrecen a la ciudadanía de Castilla-La Mancha.

El número total de desempleados se sitúa en 223.500 personas al término del mes de marzo y se rompe la tendencia de creación de empleo que se había producido en 2016. Además, el mayor aumento del número de desempleados proviene del sector servicios con 6.200 parados más y las provincias registran diferencias notables que demuestran que las políticas activas de empleo del Gobierno regional no responden a la realidad dispar del territorio autonómico. Ciudad Real presenta una tasa de desempleo de 25,76 % (61.000 parados), en Albacete la tasa se sitúa en 24,48% (45.900 parados) y en Toledo el porcentaje alcanza el 22,65% (77.300 parados). En el lado contrario se encuentran Cuenca (tasa de 17,1% y 16.000 parados) y Guadalajara (17,25% y 22.800 parados).

Los datos de la EPA no pueden considerarse en ningún momento positivos a pesar de que el Gobierno regional ponga el acento en el aumento de la población activa, y es que además el pasado martes el INE revelaba en su Encuesta de Condiciones de Vida que casi un tercio de la población de Castilla-La Mancha (31,7%) estaba al cierre de 2015 en riesgo de pobreza con un ingreso medio anual de 8.731 euros, la quinta comunidad autónoma con menores salarios.

La precariedad del mercado laboral en Castilla-La Mancha, demasiado fluctuante e incapaz de consolidar la recuperación, sigue lamentablemente en plena vigencia.