CSI·F expresa su absoluto rechazo a la oferta de empleo público aprobada por el Consejo de Ministros
23 de Marzo de 2015

El Gobierno destruirá decenas de miles de empleos públicos y agravará el deterioro de los servicios que reciben los ciudadanos

La oferta de empleo público debería, como mínimo, cubrir las plazas de todo el personal que se jubila para garantizar nuestros servicios públicos

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, manifiesta su rechazo más absoluto a la oferta de empleo público aprobada por el Consejo de Ministros porque supondrá la destrucción, un año más, de decenas de miles de puestos de trabajo, y agravará el deterioro de los servicios que reciben nuestros ciudadanos.
CSIF advierte de que la tasa de reposición, en contra de la visión que trata de aportar el Gobierno, supone la destrucción de la mitad de las plazas de personal que se jubile este año, que se suman a los puestos de trabajo que ya se han destruido desde que comenzó la crisis (400.000). Esto supone más inseguridad en nuestras calles, menores niveles de calidad en nuestras escuelas, hospitales y centros de trabajo, o una justicia más lenta.
El Gobierno debería ofertar como mínimo las mismas plazas de personas que se jubilan si quiere solventar las necesidades de nuestra administración. Este Ejecutivo, por tanto, juega con las cifras porque cada año se pierden en torno a 15.000 puestos de trabajo en la Administración General del Estado; solo en Sanidad se han perdido 40.000 puestos de trabajo desde el pasado verano y en la Enseñanza 20.000 en los últimos cuatro años.
Además, incluye dentro de la oferta de empleo público las 3.300 plazas que se han incorporado de promoción interna, es decir de trabajadores que ya están en la administración y que por tanto ascienden pero no refuerzan la plantilla. La sociedad no se puede permitir prescindir en tiempos de crisis del personal que mantiene nuestros servicios.
CSIF considera que nuestras administraciones públicas también deben ser un motor de crecimiento y creación de empleo de calidad, por tanto reclama la convocatoria urgente de la Mesa General de nuestras Administraciones Públicas para realizar un riguroso plan de recursos humanos.