CSI-F considera que hay que valorar con esperanza, desde la prudencia, los datos sobre evolución del paro en Agosto
03 de Septiembre de 2013

El descenso, en 31 personas, del paro en agosto es un buen dato si tenemos en cuenta que es un mes tradicionalmente de incremento del desempleo. Que sea el primer agosto en el que ha bajado en los últimos 13 años y también el hecho de que sea el sexto mes seguido de disminución, lo que supone 340.000 personas menos, puede ser, con las reservas y cautelas oportunas, motivo de esperanza, desde la prudencia, porque esta evolución positiva cree expectativas de generación de capacidad competitiva y, por ende, mejora de credibilidad, fundamental para despegar de esta crítica situación.



Desde CSI-F consideramos que la evolución que se produzca en los próximos meses, con el inicio del nuevo curso laboral, determinará si cuajan esas esperanzas; son meses fundamentales.

Hay que señalar el incremento de la precariedad laboral: en agosto hubo casi 12.000 contratos indefinidos menos y si comparamos los datos de los 8 primeros meses de 2013, los contratos indefinidos son 276.509, menos, 27,46%, con respecto al mismo periodo en 2012.

Estamos en una línea de precariedad, que supone un esfuerzo de los trabajadores, mientras que en los ámbitos gubernamentales y políticos, en su privilegiado entorno, no se aprecia esa solidaridad, esa precariedad, el ejemplo motivador que debería ser estímulo de los sufridos trabajadores, que venimos padeciendo todo tipo de recortes en nuestras condiciones laborales y en servicios públicos fundamentales.

En Castilla –La Mancha no ha bajado el número de desempleados, sino que ha sufrido un incremento de 824 parados en agosto, 0,33%, llegando a las 250.630 personas en nuestra Comunidad Autónoma. Señalamos que la precariedad laboral, la disminución de los contratos indefinidos, la falta de perspectivas, la disminución de políticas activas y orientación para el empleo, supone que la desesperanza sobre sus posibilidades laborales haya arraigado entre los jóvenes castellanomanchegos.

Aparte de los trabajadores en formación o de autoempleo, tenemos que considerar tantos jóvenes que se van, por desánimo, al extranjero o a otras Comunidades, o que ni siquiera se registran en las Oficinas de Empleo y, también, la importante movilidad geográfica por trabajos de temporada, sobre todo agrícolas; todos esos casos no computan en el número de parados de Castilla- La Mancha, lo que, de alguna forma, maquilla la estadística.

Esa sangría de nuestros jóvenes, preparados y con muchas ganas de trabajar, que se tienen que ir desesperanzados, es un baldón, una ignominia, para los castellanomanchegos, una sangría que el Gobierno Regional tiene que procurar cortar, por desarrollo y por dignidad; tienen que insuflar ilusión y esperanza en este colectivo tan sensible e importante.

Desde CSI-F pedimos que se ha de acabar con los recortes entre los trabajadores públicos de la Junta, que dejemos de ser los peor tratados de toda España. Pedimos que se quite la injusta normativa sobre Bajas de Incapacidad Laboral, los despidos de trabajadores públicos, la recuperación de poder adquisitivo, recuperación del 3%, que se nos quitó, exclusivamente, a los empleados públicos de Castilla –La Mancha, etc.

Salir de esta coyuntura, vencer al paro, es fundamental para salir de esta grave situación; no podemos estar siempre entre las Comunidades con peores datos de empleo.

CSI-F. CASTILLA -LA MANCHA.