Documento que se leyó en las concentraciones de Empleados Públicos que se hicieron en Castilla La Mancha, el día 13 de Julio de 2012
16 de Julio de 2012

LO HAN VUELTO HACER


Han vuelto a colocar a los empleados públicos en el epicentro de los recortes. Han vuelto a convertir a 2’7 millones de funcionarios, laborales y estatutarios en blanco predilecto de tijeretazos, procedan de un gobierno o de otro, vengan de Madrid o Toledo.



Los recortes retributivos son escandalosos implicando una pérdida de poder adquisitivo total que alcanza el 31’80 de nuestro salario. La supresión de la paga extra de Navidad, que implica un 7% de nuestras retribuciones anuales, supone la quinta merma salarial que más de 70.000 empleados públicos de Castilla-La Mancha hemos tenido en los últimos dos años.

El resto de medidas que hoy aprueba el Gobierno de Rajoy (reducir días de descanso, movilidad funcional, empeoramiento de condiciones en situación de incapacidad temporal) nos retrotraen a tiempos pasados y a unas condiciones laborales cada vez más negativas.

Además, resulta evidente para todo el mundo que estas medidas provocarán la desaparición de 160.000 puestos de trabajo en toda España y, en nuestra región, incrementarán la enorme destrucción de empleo público que los recortes del gobierno de Cospedal con respecto a los interinos están provocando.

Tampoco a nadie se le escapa los efectos negativos que estos nuevos recortes sobre los empleados públicos van a tener sobre el crecimiento y el desarrollo, en especial en nuestras ciudades que verán desaparecer comercios y pequeños negocios.

Y toda esta brutal agresión a los empleados públicos para tapar las vergüenzas y corregir los desmanes de banqueros y políticos corruptos. Como decía Ortega “no es eso, no es eso”.

¿Por qué los responsables de los fiascos de CCM, Bankia, la CAM o Caixa Galicia no devuelven el dinero o no responden penalmente? ¿Por qué no desaparecen muchas empresas públicas creadas al capricho de políticos arribistas que dilapidan enorme cantidad de recursos? ¿Por qué los políticos se empecinan en mantener sus privilegios mientras abocan a la población a una situación desesperada?

Ya está bien de que los recortes siempre se fijen en los empleados públicos que nada tienen que ver con la deuda y el déficit. Ya está bien de cercenar el estado del bienestar que entre todos hemos construido. Ha llegado la hora de que las tijeras afecten a los banqueros y a los políticos, generadores y verdaderos responsables de la crisis actual.