Rechazo unánime de los pediatras de Castellón a ejercer como rastreadores COVID de los escolares
Una campaña de firmas de CSIF recoge el hartazgo generalizado de los especialistas que critican al unísono las decisiones de Sanitat

06 de Octubre de 2020
Foto: Gullermo Descortés

El sindicato CSIF ha realizado una reveladora campaña de recogida de firmas entre los pediatras de Castellón, iniciativa que llega tras alertar recientemente de la saturación que padecen los médicos “por tener que asumir de facto labores de rastreo, en el entorno educativo, que no son de su competencia”.

Al escrito de reclamación presentado ante la dirección del Departamento de Salud de Castellón, le ha seguido una recogida de firmas impulsada por CSIF y cuyos resultados son elocuentes: el 100% de los pediatras respalda su crítica a Sanitat, corroboran que sus consultas están ya saturadas, y confirman el malestar de la especialidad con los actuales gestores de la conselleria. Le recriminan a la administración permitir que los departamentos de Salud de Castellón y la Plana (donde se replicará la misma campaña) incumplan sus propios protocolos de actuación ante la COVID19.


La Central Sindical recuerda que las instrucciones de la administración sanitaria para la Gestión de casos COVID19 en los Centros Educativos de Enseñanzas no Universitarias de la CV para el Curso 2020-2021 indican que será la Unidad de Vigilancia Epidemiológica del Centro de Salud Pública quién “realizará la encuesta epidemiológica y establecerá las medidas preventivas oportunas y completará el estudio de contactos estrechos en el entorno educativo”. Sin embargo, explican que “Salud Pública no está realizando estas tareas atribuidas en el protocolo y se están derivando los casos escolares a los pediatras de Atención Primaria”. Para CSIF, la sobrecarga en las consultas de pediatría y el colapso de la medicina Familiar y Comunitaria hacen inasumible esta encomienda.

El sindicato insiste en que se anunciaron 150 rastreadores para la provincia que “nadie ha visto ni presiente” e insta a la conselleria de Sanitat a descargar de esta tarea a los pediatras y asignarla a los supuestos rastreadores o, en su defecto, a las correspondientes unidades de Salud Pública como marca el protocolo de la Generalitat.