CSIF advierte que se está saturando a los pediatras con la tarea del rastreo de positivos en niños
El sindicato considera que no se está cumpliendo el protocolo de Sanitat para la detección del coronavirus en los colegios
25 de Septiembre de 2020
Foto : Pedro Wroclaw

El sindicato CSIF alerta de la saturación que padecen los médicos pediatras de Castellón “por tener que asumir labores de rastreo de que no son de su competencia”, motivo por el cual ha presentado un escrito de reclamación ante la dirección del área sanitaria.

La Central Sindical plantea así la queja de los especialistas, que a la escasez de plantilla y la sobrecarga de las consultas, suman ahora las consecuencias del incumplimiento de protocolos sanitarios por parte del Departamento de Salud de Castellón.


CSIF explica que las instrucciones de la administración sanitaria para la Gestión de casos COVID19 en los Centros Educativos de Enseñanzas no Universitarias de la CV para el Curso 2020-2021 indican que “la Unidad de Vigilancia Epidemiológica del Centro de Salud Pública realizará la encuesta epidemiológica y establecerá las medidas preventivas oportunas y completará el estudio de contactos estrechos en el entorno educativo”. Sin embargo, el sindicato denuncia que “Salud Pública no está realizando estas tareas atribuidas en el protocolo y la Dirección del Departamento de Salud las ha derivado a los pediatras de Atención Primaria”, lo que califica de inasumible en el actual escenario de colapso de la medicina Familiar y Comunitaria.

Para el sindicato, para esta tarea sería necesario un importante refuerzo de personal y aclaran, no obstante, que “es tarea más propia de rastreadores que de pediatras” por lo que se pregunta “dónde están los 1.000 rastreadores que la conselleria de Sanitat dijo contratar en mayo y de los cuales 150 vendrían a la provincia de Castellón”. “En los centros de salud, desde luego, no están” sentencia CSIF.

La Central Sindical insta a Sanitat a tomar las medidas oportunas, con carácter urgente, para que se cumplan los protocolos que elabora la propia conselleria y que los seguimientos de contactos en el entorno educativo no se asigne, en ningún caso, a unos pediatras que están sometidos ya a una enorme presión asistencial.