REIVINDICACIONES DE CSIF ANTE LA DESESCALADA EN EL SNS
06 de Mayo de 2020

El Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias y la Dirección General de Salud Pública, Calidad e Innovación establecieron el 25 de abril las Recomendaciones sanitarias para la estrategia de transición ante la crisis sanitaria actual de COVID-19, que deben estar guiadas por objetivos operativos e indicadores específicos, establecidos por los foros técnicos del Consejo Interterritorial del SNS, para poder llevar a cabo una valoración de su impacto y una respuesta temprana.

Mientras no se disponga de una vacuna y tras la primera onda epidémica que hemos vivido, es necesario garantizar la adecuada asistencia a todos los pacientes y la protección de los grupos más vulnerables.

Para conseguir una gestión eficaz y segura de la epidemia y evitar un nuevo desbordamiento del SNS, es necesario que las estrategias sanitarias incluyan: reforzar la asistencia sanitaria tanto en Atención Primaria como en Hospitales, realizar una adecuada vigilancia epidemiológica, identificar y contener fuentes de contagio y establecer medidas de protección colectiva.

Diversas sociedades científico-médicas emitieron un comunicado el día 4 de mayo donde solicitan la implantación de medidas asistenciales, epidemiológicas y de recursos humanos necesarios para afrontar esta nueva fase de la epidemia de forma adecuada.

El gobierno ha establecido que la desescalada se realice por provincias, aunque se encuentra dispuesto a negociar bilateralmente su gestión con las Comunidades Autónomas, mientras que varias de éstas han solicitado que se lleve a cabo por Áreas Sanitarias (existen 169 en nuestro país según la última actualización en 2019 de la Ordenación Sanitaria del Territorio) o incluso por municipios, ya que así existiría un control más específico de las condiciones sanitarias de los distintos territorios.

En la orden SND 387/2020, de 3 de mayo, por la que se regula el proceso de cogobernanza con las Comunidades Autónomas y ciudades de Ceuta y Melilla para la transición a una nueva normalidad, se recoge que las comunidades autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla podrán trasladar al Ministerio de Sanidad propuestas específicas de desescalada en sus territorios de acuerdo al esquema orientativo previsto en el citado Plan, así como plantear alguna actividad no contemplada entre las actividades permitidas en las diferentes fases. Asimismo, aunque la unidad territorial de referencia que se fija es la provincia, la isla o la ciudad autónoma, podrán proponerse ámbitos de aplicación diferenciados en unidades de nivel territorial distinto.

EL SNS ha tenido que adaptarse en los dos últimos meses a la pandemia de COVID-19, siendo estratégica la actuación llevada a cabo en Atención Primaria para la contención de la transmisión de la enfermedad, que ha reorganizado su actividad y la accesibilidad de los pacientes a los centros sanitarios, para así mitigar el impacto sanitario y social del virus SARS-COV2 y reducir la presión asistencial en los hospitales. Para ello, se ha potenciado la consulta telefónica y la atención domiciliaria, y de esta manera promover la contención de la población en sus domicilios. También se han creado circuitos dentro de los centros para separar pacientes con clínica respiratoria (posibles COVID-19) del resto de pacientes mientras persista el riesgo de contagio.

Actualmente se plantea como atender y realizar el seguimiento de aquí en adelante de la forma más adecuada, no sólo a los pacientes afectados por COVID-19, sino también a los que demandan consultas por motivos de salud evolucionados no consultados hasta el momento, los que presentan patologías crónicas descompensadas en estos meses, los pacientes inmovilizados y las personas cuidadoras, los controles pediátricos y vacunaciones de la población infantil y adulta y demás programas sanitarios suspendidos, las citas perdidas y pendientes para pruebas complementarias y Atención Hospitalaria, las Incapacidades Temporales de cualquier índole y los problemas de Salud Mental derivados y agravados por el confinamiento.

Se pretende que a través de cita previa se realice un filtro para determinar el tipo de consulta que requieren los y las pacientes (demanda clínica presencial, no demorable, urgente, telefónica, administrativa y programada), y que Enfermería también lo lleve a cabo mediante un triaje y derivación a profesionales médicos u otros recursos si procede. Se quiere fomentar el acto único, establecer planes normalizados de trabajo para seguimiento conjunto (Atención Primaria y Hospitalizada) de pacientes dados de alta por COVID-19, favorecer las consultas virtuales por parte de especialistas hospitalarios, coordinación con servicios de Salud Pública para el trazado de contactos comunitarios de los casos, creación de centros específicos de pacientes sospechosos de COVID-19, garantizar el diagnóstico precoz (tras 24 horas del inicio de los síntomas) y el aislamiento de todos los casos realizando PCR u otras pruebas diagnósticas a todos los pacientes sintomáticos con obtención de resultados en 24-48 horas, identificar posibles focos de transmisión en colectivos específicos, contar con el apoyo de los equipos de Salud Mental para la evaluación y seguimiento de procesos emocionales y psicológicos y reforzar la atención sociofamiliar llevada a cabo por los y las profesionales de Trabajo Social Sanitario.

Los centros sociosanitarios, de discapacitados y casas hogar también deben ser reforzados por parte de los y las profesionales sanitarios del SNS a través de un seguimiento y vigilancia adecuados y comunicación internivel con profesionales hospitalarios. Además, deben potenciarse las Unidades de Farmacia de la Atención Primaria.

Ante las recomendaciones sanitarias planteadas para la desescalada, desde CSIF Sanidad Nacional reivindicamos:

-Dimensionar las plantillas para poder llevar a cabo estas actuaciones, ya que, si previamente no lo estaban, en este momento se ha hecho todavía más patente que la expansión de la capacidad asistencial constituye el pilar fundamental para la estrategia de transición, y para ello es fundamental visibilizar la necesidad de reestructuración, refuerzo y continuidad de las plantillas de profesionales sanitarios en nuestro país.

- Garantizar tiempos adecuados para cada consulta y establecer límites diarios, de tal forma que puedan realizarse adecuadamente y con las medidas de seguridad necesarias.

-Asegurar el control de patologías crónicas y de enfermedades no valoradas hasta ahora debido al confinamiento además de reactivar los programas de salud suspendidos durante estos meses.

- Protocolos de seguimiento conjunto entre Atención Primaria y Hospitalaria de pacientes afectados por COVID-19 y acceso a pruebas complementarias por parte de profesionales de Atención Primaria.

- Establecer protocolos adecuados para la protección y seguridad de profesionales sanitarios, con garantía de disponibilidad y previsión de reservas de EPIS, otros materiales, equipos sanitarios y medicaciones necesarias.

- Reducir burocracia y complejidad de los procesos de tramitación de la Incapacidad Temporal.

- En los centros sociosanitarios debe existir garantía de protección y seguridad adecuada para sus trabajadores y coordinación adecuada con profesionales sanitarios del SNS, reforzando para ello las horas asistenciales destinadas a estos centros y aumentando el control de estos centros por parte de Atención Primaria y Enfermería de Gestión de Casos.

- Establecer instalaciones adecuadas para permitir el control de infecciones y el adecuado aislamiento de pacientes ante futuros brotes y disponer de capacidades adicionales operativas en un espacio breve de tiempo.

- Aumentar las camas de UCI y previsión para aumentar camas hospitalarias para pacientes agudos ante una nueva oleada del virus SARS-COV-2 y disponibilidad inmediata de alternativas de hospitalización.

- Remuneración extra para profesionales sanitarios del SNS por su actuación encomiable ante la pandemia de COVID-19.

- Facilitar y garantizar la formación adecuada y reciclaje continuo para profesionales sanitarios en materia de implementación de TICs.

- Que se promuevan en el SNS el uso de la innovación digital a través de la tecnología móvil, asegurando su interoperabilidad con los datos de la historia clínica electrónica, para el control de casos COVID-19 y sus contactos.

- Fomentar el Teletrabajo en el caso de profesionales del ámbito sanitario que requieran conciliación de vida laboral y familiar y a los que no se les pueda adaptar su puesto de trabajo para reducir las exposiciones de riesgo.

- Abastecimiento de medicación crítica y desburocratización de procedimientos por parte de Unidades de Farmacia.

- Test diagnósticos y estudios de seroprevalencia a todo el personal sanitario del SNS.

- Asegurar medidas de control y prevención de infección en Centros Sanitarios y Sociosanitarios mediante protocolos específicos, para que no constituyan focos de infección para profesionales y pacientes.

- Asegurar el cumplimiento de las medidas específicas de protección, higiene y desinfección en Centros Sanitarios y Sociosanitarios, siguiendo los criterios establecidos en los servicios de prevención de riesgos laborales y de acuerdo a los procedimientos aprobados en el Consejo Interterritorial del SNS.

- Contratación de MIR que finalizan periodo de residencia en mayo de 2020 y fecha de incorporación de profesionales que han realizado este año prueba electiva a sus plazas.