El Gobierno de Cantabria junto con dos sindicatos de clase considera a los empleados públicos cántabros de segunda categoría
CSIF no firma el acuerdo sobre condiciones laborales en la Administración pública de Cantabria por considerarlo un engaño a todos los trabajadores. CSIF no puede admitir rebajas de ningún tipo en la recuperación de derechos y más cuando al gobierno de Cantabria se ha llenado la boca con eso de la mejora de las condiciones laborales de sus empleados públicos y la recuperación de derechos. El contenido del acuerdo, firmado por ccoo y ugt, devalúa el Acuerdo de Mesa General de Función Pública firmado en Madrid por CSIF y, curiosamente, por esos dos sindicatos de clase que ahora se conforman con la rebaja.
26 de Octubre de 2018
El Gobierno de Cantabria pretende engañar a sus empleados públicos haciendo pasar como propias mejoras laborales que ya se consiguieron por CSIF en la Mesa General de Función Pública en Madrid para todos los empleados públicos de todas las Administraciones. CSIF mantiene la concentración de protesta ante la sede de Peña Herbosa el próximo 30 de octubre para denunciar este engaño.
CSIF, que trasladó a la Administración sus propuestas como os anunciamos hace unos días, CSIF no cree serio participar en un paripé de acuerdo y NO ha firmado por las siguientes razones:

En materia retributiva, se limita a “vender” como suya la subida salarial del 1´75% de 2018 que ya se abonó cuando está establecida en la legislación estatal. Durante los, años 2019 y 2020 se aplicarán los incrementos retributivos que permita la legislación estatal porque serán normativa básica, no porque el Gobierno de Cantabria lo decida.

En cuanto al reparto de los fondos adicionales del 0´2 de la masa salarial, el Gobierno de Cantabria pone en riesgo su abono en todos los sectores de la Administración en 2018 ya que ni concreta fecha de negociación y hace depender su aprobación final del criterio sin determinar, del Consejo de Gobierno que podría vetar los acuerdos de las mesas sectoriales. Del 2019 y 2020 no se compromete a negociar el 0,25% y el 0,30% establecidos en el acuerdo estatal.

La eliminación de los descuentos por baja, CSIF ha exigido que debe retrotraerse como mínimo al 30 de julio de este año, fecha en la que se entró en vigor la eliminación de descuentos en la Administración General del Estado. Si no se ha negociado a tiempo en Cantabria es porque el Gobierno ha bloqueado la negociación. Por si fuera poco, este paripé de acuerdo sigue contemplando los descuentos por baja hasta el 1 de noviembre de este año.

La bolsa de horas recuperables del 5% de la jornada anual para conciliación de la vida familiar y laboral. CSIF ha exigido que debe negociarse de forma inmediata para su aplicación, como muy tarde, el 1 de enero de 2019. Es una medida de conciliación muy necesaria para atender necesidades sobrevenidas en el cuidado de hijos, cónyuge o ascendientes en situaciones graves.

Por otro lado, CSIF había pedido que la equiparación de los permisos de maternidad y paternidad en 16 semanas debía ser una realidad en el año 2019, conforme se prevé en el proyecto de Presupuestos del Estado para el año que viene, pues ni eso, será la legislación estatal la que le obligue al Gobierno de Cantabria a su equiparación.

Para terminar, en relación con las 35 horas de jornada laboral, el Gobierno de Cantabria difiere su implantación a Mayo de 2020 cuando todas las CCAA y los grandes Ayuntamientos que han ofrecido esta recuperación de las 35 horas para sus empleados lo han hecho efectiva al día siguiente de la firma de los respectivos acuerdos, o como mucho a 1 de enero de 2019. Además, ni siquiera ha querido entrar a negociar la vuelta a las18 lectivas en la Educación secundaria y las 23 en la primaria. En Sanidad se va a seguir exigiendo que trabajen una tarde (2 horas y media) para completar las 37 horas y media actuales.

En conclusión, CSIF no ha firmado este acuerdo porque es un engaño para los empleados públicos cántabros que ni siquiera incorpora el contenido de los acuerdos firmados en Mesa General, les deja en el furgón de cola de condiciones laborales respecto del resto de empleados públicos y demuestra la nula voluntad del Gobierno de Cantabria en la devolución íntegra de los derechos que les arrebató y en el compromiso del que tanto alardea el Consejero de mejorar las condiciones laborales de estos empleados públicos.