CSIF-U.P. TENERIFE LLAMA A LA UNIDAD DE TODOS LOS EMPRESARIOS Y TRABAJADORES, ADEMÁS DE A LOS SINDICATOS QUE DESEEN ESTAR A LA ALTURA DE LAS CIRCUNSTANCIAS
En el día de hoy, 23 de abril de 2020, desde Madrid nos envían un anuncio de lo que puede deparar los próximos meses tras la vuelta a la normalidad tras el actual estado de alarma. Desde CSIF U.P. Tenerife, entendemos que no debe de surgir el pesimismo, serán tiempos complicados, pero a través de la voluntad y unión entre todos los implicados (trabajadores y empresarios), podremos salir lo antes posible del bache que se avecina.
23 de Abril de 2020

El panorama económico tras la pandemia del coronavirus no se presenta alentador. Todos los países se ven dañados por la parada total o en parte de actividad que se han visto obligados a realizar para parar la propagación del virus. Una crisis sin parangón por su impacto y, sobre todo, por el corto espacio de tiempo en el que se ha producido, dejando a los países casi sin capacidad de reacción. Aunque la profundidad de las consecuencias no se podrán conocer hasta que no avancen los días, después de un inicio de hundimiento, los estados confían en que la recuperación se produzca más rápidamente, en unos más que otros.

El FMI estima que el impacto del coronavirus en la economía es peor que el sucedido en la crisis de 2008. El organismo calcula que cada mes que por cada mes de confinamiento el PIB mundial cae 3 puntos. Por su parte, la OCDE calcula que el impacto de esa misma relación es de dos puntos. Sea como fuere, cientos de miles de millones que pierde la economía mundial. Por ello, los distintos bancos centrales han modificado sus estrategias de política monetaria para insuflar liquidez a la economía y tratar de paliar los efectos del Covid-19 en las cuentas de los países.

Por supuesto, de esta crisis España no sale indemne. Nuestro país sufrirá para recuperarse debido a su alta dependencia al turismo y al sector servicios, los últimos que se espera que recuperen la normalidad, pero aun así se prevé que la recuperación sea más rápida que en la última crisis. Así, se esperan más ayudas por parte de Bruselas. Ya sea en forma de eurobonos, llamados ahora coronabonos; es decir, bonos de deuda conjunta de los países de la UE compuestos compuesta a su vez por los distintos bonos nacionales.

Y es que se espera que nuestro país sufra la mayor caída del PIB desde la posguerra, según un informe de Freemarket. Los cálculos que han realizado este, Funcas, BBVA Research y la Fundación Rafael del Pino estiman que en estos dos primeros trimestres se destruirían desde 36.000 millones hasta 98.000 millones. Un desmoronamiento del tejido productivo que conllevará un gran impacto en el empleo, se esperan peores datos este abril por la letra pequeña de los ERTE y el cierre de pequeñas empresas, y que tensionará aún más la deuda española, que roza el 100% del PIB.

La gran clave es el turismo, motor del PIB español que representa casi un 13% de su valor y que está muy vinculado a la demanda exterior. Freemarket recuerda que las estimaciones de pérdidas en el sector alcanzan los 60.000 millones de euros y McKinsey proyecta su recuperación, en todo el mundo, en el primer trimestre de 2021 o finales de 2020, por lo que la campaña de verano está perdida.

Los hábitos de consumo y la propia economía cambiarán y habrá sectores como la hostelería que se resientan más que otros. “Lo más probable es que la recuperación sea gradual. Van a cambiar nuestros hábitos y patrones de conducta y consumo, y eso va a afectar a la economía. La gente va a tomar muchas más precauciones a partir de ahora. Va a haber sectores que van a tener un auge, como nuevas tecnologías, consumo de ocio, plataformas, venta online... en detrimento de otros como el turismo que irán a la baja”.

La situación generada por el COVID-19, plantea en el ámbito de la economía española una situación de crisis generalizada, provocada por un parón legal de la actividad económica sucedido en un escenario previo de recesión. La falta de demanda provocada por el parón, generará una situación de déficit estructural en muchas empresas que no podrán hacer frente a sus pagos corrientes, incluidos los salarios de los trabajadores que provocará en un primer momento una contracción del mercado y consecuentemente un reajuste en costes de factor trabajo, que será afrontado por las empresas en tres fases.

PRIMERA.-

Situación coyuntural. Los RD Ley que ha promulgado el Gobierno y confirmados en Sede Parlamentaria que modifican instituciones de derecho laboral con mayor o menor fortuna, que en síntesis resumimos:

  • RD 463/2020 declara el Estado de Alarma y los sectores que deben cesar en su actividad.
  • RD Ley 6/2020 el aislamiento, contagio de COVID-19 será considerado contigencia de IT asimilada a AT.
  • Rd Ley 8/2020 Introducción de especificidades en los ERTES (art. 47 ET), introduce posibilidad de reducción jornada al 100% por cuidado de familiares.
  • RD Ley 9/2020 Causas del COVID 19 no podrán ser constitutivas de despido, introduce medidas antifraude para los ERTES Fuerza Mayor.
  • RD Ley 10/2020 Introduce un Permiso Retribuido Recuperable Obligatorio durante el período 30-3-20 al 9-04-20 ambos inclusive.
  • RD Ley 11/2020 Introduce matizaciones en el confinamiento, y reducción de la movilidad geográfica y en la salvaguarda de empleo.

Esta situación en esta primera fase llevará:

Reclamaciones sobre ERTES Fuerza Mayor, alegaciones, impugnaciones, situaciones derivadas individuales. Reclamaciones de cantidad períodos de inactividad por culpa empresarial (art. 30 ET). Lapsos entre ERTEs. Empresas que solicitaron ERTE FM se le denegó e inicio expediente por causa productiva.

En los ERTES por causa productiva- organizativa, alegaciones, impugnaciones colectivas. Situaciones derivadas de la aplicación individual, pleitos de mejor derechos, de selección discriminatoria.

En esta situación muchas empresas han tratado de utilizar las vacaciones obligatorias de sus trabajadores como mecanismo de jornada irregular, lo que dará lugar a conflictividad laboral, sobre vacaciones.

Derivado de estas aplicaciones donde el trabajador temporalmente disfruta de la prestación de desempleo, se darán pleitos sobre no concesión de la prestación, solicitud de reintegro por indebida, cuestiones de cantidad debido al cálculo erróneo de la base reguladora, atrasos, intereses, compatibilidades (paro parcial).

La situación especial de IT por COVID-19 como contingencia AT, llevará a pleitos sobre determinación de contingencia, y solicitudes de recargo por falta de medidas preventivas.

SEGUNDA.-

En la segunda fase, una vez finalizado el Estado de Alarma, entrando en la que llaman “desescalada”; la falta de ingresos de las empresas en los últimos meses, junto con el sostenimiento de gastos corrientes, llevarán a situaciones de tensión de liquidez, que de no ser resueltas aparejará la toma de medidas laborales de ajuste. Esto se verá agravado con la menor demanda de servicios y bienes de un mercado contraído que avocará a muchas empresas al despido colectivo.

ERES, alegaciones, impugnaciones colectivas. Situaciones derivadas de la aplicación individual, pleitos de mejor derecho, de selección discriminatoria. A lo que habrá que sumar sobre salvaguarda del empleo incumplida y consumo de período de desempleo al no dejar claro el RD si la exención de consumo de desempleo es sólo durante la situación de Estado de Alarma, o si se extiende siempre que la causa continúe siendo derivada del mismo.

-Es muy probable que en próximas fechas exista nueva legislación al respecto, en la búsqueda por parte del Gobierno de reducir la cifra de desempleo por la COVID-19.

Empezarán el resto de medidas laborales colectivas negociadas como modificaciones sustanciales, inaplicación de convenios colectivos (descuelgues) y despidos objetivos sin llegar a umbrales colectivos.

Alta conflictividad en empresas que aplicarán las medidas sin respetar los procedimientos aplicativos de los mismos, lo que convierte la medida en nula.

TERCERA.-

Dentro de los escenarios de recuperación económica, ya sea el más optimista “recuperación en <V>” o el más pesimista, “recuperación en <L>”, muchas empresas no aguantarán la tensión de liquidez, sobre todo las pequeñas y medianas lo que llevará, tras un período de incumplimientos graves derivando en extinciones por art. 50 ET, a situaciones de concurso.

Donde se reproducirán las medidas laborales arriba apuntadas, ERE, ERTE, MSCT, descuelgues y finalmente liquidación de la empresa. En el reconocimiento de deuda, dado que las empresas inician una primera etapa incumplidora, para llegar a una segunda de concurso, muy frecuentemente se debe judicializar la deuda, por encima del reconocimiento del administrador concursal de deuda. También a efectos de representación aunque infrecuente cabe la solicitud de concurso por los sindicatos o la personación del mismo en defensa de los intereses de sus afiliados en el concurso.

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