Correos ha realizado 14.500 contratos temporales desde que se aprobó el Estado de Alarma
La empresa es un rosario de lágrimas: la paquetería ha descendido un 95%, los ingresos en un 40, ha tenido que tirar de sus ahorros, ha tenido que pedir un crédito...

CSIF no participa de ese alarmismo al ver la contratación de la empresa y exige respetar las órdenes del Gobierno en el Plan de Desescalada
24 de Abril de 2020

Correos ha confirmado hoy que, desde que se inició el Estado de Alarma, ha vivido un descenso de la paquetería que llega hasta el 95%. Los ingresos han decaído respecto a un trimestre normal hasta en un 40% y, tal y como avanzó la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), la empresa ha tenido que utilizar una de las líneas de crédito que tiene abiertas para pagar las nóminas del mes de marzo. La empresa también ha comunicado al sindicato el riesgo de perder contratos con grandes clientes, porque tiene almacenados paquetes desde antes de que se aprobase el Estado de Alarma. En ese sentidio Correos asegura que hay más de un millón de paquetes en lista de espera, que ha tenido que tirar de ahorros y de una capacidad de endeudamiento limitada por su parte.

CSIF defiende que, en pleno Estado de Alarma, los números no pueden engañarnos y que crear alarmismo al empleado es injusto. Correos es una empresa pública que en marzo ha hecho 7.800 contratos y en abril 6.500 más 200 para notificaciones por las tardes. En ese sentido la empresa ha prometido que el Plan Estratégico para modernizarse en el que se estaba trabajando antes de la crisis sigue adelante y ha confirmado que las prejubilaciones de los empleados mayores, de 60 años, se abordarán nada más terminar la crisis sanitaria tal y como solicita nuestro sindicato.

Por lo tanto, CSIF exige tranquilidad dentro de un orden. Los números son malos, pero la crisis del COVID-19 ha sido como una puñalada para cualquier empresa. Correos no iba a ser una excepción. La diferencia es que Correos cumple un servicio público y debe dar ejemplo a la ciudadanía. Sus empleados son parte de esa ciudadanía. Así que la única manera de iniciar el Plan de Desescalada es con todas las garantías posibles y obedecer las órdenes del Gobierno. CSIF no acepta ningún riesgo para el empleado. La empresa ha recogido nuestra propuesta y nos ha emplazado para una nueva reunión el lunes en la que dice que hablará del Plan de Desescalada conforme a la normativa del Ministerio de Salud, la máxima autoridad en la crisis del COVID-19.