CSIF CONTRA LA DISCRIMINACIÓN DE LA MUJER TRABAJADORA
CSIF apuesta incondicionalmente por los derechos de las mujeres
11 de Enero de 2019

Cuesta imaginar a una empresa multinacional, con facturación a nivel de activos registrados por valor de 1.080.727.000 € y unas ventas de 1.829.924.000 €, con una plantilla de más de 12.000 trabajadores, con una evolución en las ventas constante año tras año… y que vende una política FALSA entre sus trabajadoras, CASTIGANDO A LAS MUJERES POR SER MADRES, DENEGÁNDOLES SUS DERECHOS DE CONCILIAR SU VIDA PERSONAL CON LA LABORAL. Partiendo de esto, el CSIF empezó su año judicial con la peor de las noticias: LEROY MERLIN CASTIGA A UNA TRABAJADORA POR SER MADRE.

Viernes 4 de enero de 2019, 12:00 horas. Iniciamos “año judicial” desde la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), un nuevo año con la ilusión intacta, con la misma que siempre nos ha caracterizado y diferencia del resto de sindicatos. Acudimos a la hora referida a un acto de conciliación en la sede del SEMAC de Santa Cruz de Tenerife, con la convicción de estar ante un acto meramente formal, que conseguiremos conciliar la vida personal y laboral de una madre trabajadora. Llegamos al acto con ánimos relajados, tranquilizando a la trabajadora y mostrándole nuestro total apoyo; estamos convencidos de que se cumplirá con la legalidad vigente.

Llega el momento de conciliar. Las posturas de las partes en un primer momento son amigables, parece que habrá acuerdo entre las partes. Entramos en la sala de reuniones, pero la misma no comienza como era de esperar. Se inicia un silencio incómodo por parte empresarial, dando pie la empresa a que sea la propia trabajadora la que se avenga a renunciar a sus derechos como trabajadora y como madre, que anteponga el interés empresarial al familiar, que prevalezca el beneficio capitalista sobre su deber como madre. El silencio se rompe con un análisis objetivo del caso por parte del CSIF. Aquí empieza la controversia. Un continuo gesto de negación con la cabeza del Director, un mirada perpleja por parte de la Jefa de Recursos Humanos, cara de angustia de la trabajadora. Rompe su silencio el Director: "No podemos acceder a tu pretensión, nos lo solicitarían todas las madres de la tienda".

Se ha roto cualquier posible acuerdo. La empresa ha quedado retratada. No accede a que una madre pueda conciliar su vida personal y familiar con la laboral. Leroy Merlin no quiere colaborar para que una hija crezca con sus dos progenitores de una forma conjunta.

De todo lo acontecido, hay una cosa muy clara. El CSIF no va a consentir que se discrimine y se deniegue a una trabajadora un derecho que tiene por el mero hecho de ser madre y trabajadora. CSIF seguirá luchando incondicionalmente por las trabajadoras y por sus derechos, por la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, y por la conciliación de sus vidas. Libraremos una nueva batalla, de esas que van más allá del ámbito laboral, que atañen a los derechos más básicos de las trabajadoras y de sus familias, de esos derechos que atacan directamente a la mujer como madre, de esos que una empresa nunca podrá denegar y justificar… de esos derechos que hacen que el CSIF crezca como sindicato creado por y para las trabajadoras, logrando la consecución del respeto, la protección y el reconocimiento de la mujer con respecto a la protección de sus familias. Y no lo duden, lograremos de nuevo que impere el cumplimiento de la legalidad sobre el capricho de una empresa que va contra todas las mujeres y sus derechos como madres.

En Santa Cruz de Tenerife, a día 11 de enero de 2019.