Los recortes de la Administración dejan en precario al colectivo de agentes de Medio Ambiente
15 de Febrero de 2011

Con el presupuesto actual, las labores de vigilancia y control de los espacios naturales no pueden ser efectivas

Los agentes de Medio Ambiente de la provincia de Cádiz se encuentran en una precaria situación para el ejercicio de sus funciones, por culpa de las medidas de recorte que la Administración está aplicando a este colectivo. Para la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), se trata de un nuevo ataque hacia los empleados públicos, perjudicados constantemente por la hipócrita y errónea política de este Gobierno andaluz.
En un escrito presentado el pasado viernes, día 11, por registro de entrada en la Delegación de Medio Ambiente, el responsable del sector de la Administración Autonómica de CSIF-Cádiz, Antonio Sánchez, denuncia, entre otras cosas, la asignación de 90 euros por vehículo y mes que ha dispuesto la Consejería para gasolina, la ausencia de presupuesto para reparar los vehículos antiguos, coches parados por ahorrar combustible, una flota con 10 años de antigüedad de media, con 200.000 kilómetros y que presentan problemas en la amortiguación, asientos, calefacción…
Para CSIF, los recortes de la Consejería de Medio Ambiente sobre este colectivo perjudicará ostensiblemente al servicio de vigilancia y control sobre espacios naturales, costas, vías pecuarias, seguimiento de trabajos forestales y otras tareas que a la Administración parece importarle poco. Con la mitad de la flota vieja parada y sin presupuesto para combustible, la plantilla de agentes de Medio Ambiente (unos 100 en la provincia) no pueden llevar a cabo las labores de control y vigilancia de los espacios naturales con efectividad.
La Central Sindicaltiene constancia de que la empresa pública Egmasa, dependiente de la misma Consejería de Medio Ambiente, cuenta con los recursos y medios adecuados para desarrollar su labor. Por eso, CSIF no entiende por qué no se les da el mismo trato y se les dota de los recursos suficientes a los agentes de Medio Ambiente.
Al mismo tiempo, CSIF recuerda que una de las labores de este colectivo es la del control y seguimiento de los trabajos forestales realizados en fincas particulares, y que se llevan a cabo con fondos europeos subvencionados al 90 por ciento. Sin embargo, sin su debida inspección, dichas subvenciones nunca podrán ser controladas.