CSIF denuncia la mala gestión del equipo directivo de Puerto I, que provoca el aumento de la conflictividad en la población reclusa
04 de Enero de 2019
  • Este miércoles, los internos no percibieron el dinero que les corresponde en fin de año y protagonizaron un plante que pudo convertirse en un motín

Cádiz, 4 de enero de 2019

La sección sindical de CSIF en Puerto I quiere denunciar públicamente la mala gestión que lleva a cabo la dirección del centro penitenciario, la cual está provocando un aumento de la conflictividad de la población reclusa. Esta situación repercute sobre una plantilla, ya de por sí mermada, que tiene que enfrentarse día a día a episodios de agresividad, desobediencia y extorsiones por parte de los internos.

Precisamente este miércoles se produjo un plante en la mitad de los módulos de Puerto I, con presos de primer grado (los más peligrosos), cuando comprobaron que no habían recibido aún la cuenta de peculio (dinero disponible para comprar artículos en el economato) correspondiente a fin de año. Para CSIF, este conato de altercado pudo haberse convertido en un verdadero motín si no es por la profesionalidad de los funcionarios que allí trabajan. Sin embargo, la central sindical subraya que este tipo de situaciones podrían evitarse con una buena gestión de los recursos.

Lo mismo ocurre con los servicios sanitarios de la prisión, que se encuentran bajo mínimos, provocando que los internos ejerzan medidas de presión y extorsión para reclamar ayuda médica y farmacológica, que ponen en riesgo la integridad no sólo de los presos sino también de los propios funcionarios. A menudo, provocan incendios en las celdas y se autolesionan para llamar la atención. El último caso ocurrió hace unos días cuando un interno ingirió unas pilas, el cual tuvo que ser trasladado al hospital (y que finalmente falleció).

Para CSIF es urgente que Instituciones Penitenciarias tome cartas en el asunto y mejore la gestión de esta prisión de máxima seguridad, para impedir que sigan acumulándose desgracias (Puerto I lleva ya cuatro muertes de internos en los últimos años) e incidentes que perjudican la labor diaria de los funcionarios, ya de por sí erosionadas por las penosas condiciones de trabajo y la falta de personal que padecen desde hace años.