CSIF advierte al Govern balear para que se prepare para una fuga de profesionales del hospital de Formentera
El 80% del hospital de Formentera no tiene el nivel de catalán exigido
El CSIF advierte al Govern balear para que se prepare para una fuga de profesionales
12 de Diciembre de 2017

El 80% de los trabajadores del hospital de Formentera carece del nivel de catalán exigido por la Administración dirigida por la socialista Francina Armengol para poder trabajar en el sistema sanitario de Baleares.

Ninguno de sus dos pediatras, por ejemplo, habla catalán. De los cinco médicos que trabajan en el centro de salud, que comparte instalaciones con el hospital, ninguno dispone de plaza fija y, de convocarse, solo uno dispondría de la titulación B2. El resto ni siquiera podría presentarse. Están excluidos sin tener en cuenta su currículum médico. Y lo mismo pasa en muchas otras especialidades de este centro que, al igual que el de Ibiza, tiene serias dificultades para cubrir el centenar de plazas que da servicio a sus 13.000 habitantes.

Desde el sindicato CSIF, su delegada en la isla, Teresa Carroquino, advierte al Govern balear para que se prepare ante una posible fuga de profesionales. «Se ha abierto una gran bolsa a nivel nacional, hay otras oportunidades en otros puntos de España, donde no tendrán problemas para presentarse a una oposición por culpa del idioma y muchos se van a marchar», apunta.

Además de sindicalista, Carroquino es residente en Formentera, con lo que como usuaria ya empieza a estar preocupada «por el futuro de la calidad asistencial» de los vecinos.

Si ya es difícil encontrar médicos que quieran residir en la isla de Ibiza por el problema de la vivienda, en Formentera la situación se multiplica. «Algo pequeño y no muy bueno no lo encuentras por menos de 800 euros al mes», explica Carroquino. Una cifra asumible para un médico, pero impensable para otra parte importante del personal que también se ve afectada por esta medida, como los auxiliares administrativos, con sueldos ligeramente por encima de los 1.000 euros.

El Hospital se abrió hace solo diez años. «Hay mucha gente que está aquí desde el principio, sacando las castañas del fuego, con el esfuerzo que supone vivir en esta isla, y que van a ser excluidos de poder optar a una plaza por no saber catalán», se lamenta la representante sindical.

Carroquino trabaja como auxiliar administrativo, el departamento que más habla con el paciente, y en el que sus empleados tienen un mayor conocimiento del catalán que el resto de profesionales del centro. Sin embargo, «no se habla en exceso», reconoce.

La sindicalista no sabe cuántos trabajadores estarán dispuestos a ponerse a aprender catalán, pero sí que la mayoría «prefiere estudiar de lo suyo para mejorar su capacidad como profesional sanitario».

El CSIF reclama al Govern balear que defienda la igualdad entre trabajadores, de forma que no sean excluidos profesionalmente por un idioma, aunque sí apoyan que se valore como mérito, como había sido hasta ahora.

De momento tanto el Partido Popular de Ibiza como el de Formentera presentarán sendas mociones en los plenos de los consells insulares, mientras que hoy en el Parlament la diputada por Ibiza, Tania Marí, preguntará al Govern por la valoración que hace la Conselleria de Salud de que el personal sanitario se plantee no venir a Ibiza por este decreto.

Hace una semana la presidenta del Govern, Francina Armengol, dijo que ninguna plaza sanitaria quedaría sin cubrir por ninguna razón lingüística. Omitiendo que no podrán opositar en el caso de salir la plaza a concurso. Y omitiendo que el decreto resta atractivo para venir a los profesionales, cuando ya había plazas deficitarias antes del decreto, especialmente en las islas de Ibiza y Formentera, principalmente por el problema del precio de la vivienda. Y omitiendo que el decreto salió adelante sin el apoyo de los médicos.

Aun así Armengol acusó al Partido Popular de hacer «demagogia» y mentir para alarmar a la población anunciando que se dejarán de prestar servicios sanitarios porque se echará a profesionales que no sepan catalán. De momento, no hay constancia de que se haya echado a nadie pero muchos ya han anunciado que piensan marcharse. Es por ello que la portavoz del PP, Marga Prohens, le respondió acusándola de haberse instalado en una «deriva radical».

Artículo