IIPP CSIF denuncia los riesgos para la salud de las medidas de la nueva normalidad dictadas por Instituciones Penitenciarias para las prisiones
En Zuera 83 reclusos han estado aislados once días tras un positivo de un interno. CSIF pide que no se reanuden los vis a vis hasta que no se puedan realizar con suficientes garantías sanitarias. Y reclama test para todos los trabajadores.
13 de Julio de 2020

Zaragoza. (13/07/2020).- La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denuncia que las medidas dictadas por la subdirección General de Instituciones Penitenciarias para "la nueva normalidad" ponen en riesgo la salud de los trabajadores y los reclusos. El 25 de junio la secretaria dictó las medidas de la “nueva normalidad” en relación al COVID-19 en todos los centros penitenciarios. Estas medidas incluyen reanudar los vis a vis íntimos y familiares, así como las actividades habituales de los centros. CSIF Aragón solicita la suspensión inmediata de la resolución y de los vis a vis hasta que no puedan realizarse con suficientes garantías sanitarias.

"Las nuevas normas contemplan la retirada de las cuarentenas preventivas de forma generalizada, como se estaban realizando hasta ahora, dejando las mismas a criterio de los profesionales sanitarios. Viendo que hay casos asintomáticos y los periodos de la incubación de la enfermedad son de hasta 14 días, entendemos que se está poniendo en riesgo la salud de los trabajadores penitenciarios y de los reclusos. Por ello CSIF ha solicitado la suspensión inmediata de dicha resolución", explica Silvia Moriche, responsable de Prisiones de CSIF Aragón.

Dado el rebrote de casos que vuelve a haber en las comunidades autónomas y con la especial situación de los centros penitenciarios de hacinamiento y convivencia de los reclusos, alta prevalencia de enfermedades infecciosas y de enfermedad mental, entendemos que debe de haber medidas que garanticen la seguridad y salud de las personas.

El 1 de julio saltaron las alarmas en el centro penitenciario de Zuera al dar positivo un interno en COVID-19 en la prisión de Lérida que había sido trasladado desde la cárcel zaragozana. Esto provocó que en Zuera se confinara un módulo entero con 83 reclusos de forma preventiva. El confinamiento se ha prolongado del 1 al 11 de julio. Solo se hizo la prueba PCR a otros dos internos, que dieron negativo.

Los efectos del COVID-19 en las cárceles aragonesas han sido de: un trabajador contagiado en Daroca; dos trabajadores y un preso en Zuera; y cinco trabajadores en la cárcel de Teruel, de los cuales uno lamentablemente falleció por dicha causa.

Desde CSIF reiteramos la necesidad de realizar pruebas de detección del coronavirus a los trabajadores de forma masiva, al ser servicios esenciales, y que se aumenten los controles a los reclusos. También reclamamos la instalación de arcos de desinfección y cámaras térmicas, refuerzo del personal sanitario, protección a los trabajadores con patologías sensibles, y más actuaciones en materia de prevención y conciliación.

En estos momentos los trabajadores de las prisiones aragonesas sí cuentan con mascarillas y equipos de protección suficientes. Y en Daroca se ha instalado una cámara térmica. Sin embargo, no se están realizando test a todos los trabajadores. En Daroca se han hecho test rápidos a todo el personal, realizados de forma voluntaria por los servicios sanitarios. En Zuera y Teruel no se han hecho.