Ultimátum de CSIF a Renfe. Más de 3.000 empleados siguen trabajando en talleres sin mascarillas
# El sindicato adoptará medidas legales si la empresa pública ferroviaria no dota de seguridad inmediatamente a sus trabajadores.

# Mecánicos, ingenieros, eletricistas... no han recibido ni una sola mascarilla de Renfe desde que se declaró el Estado de Alarma
26 de Marzo de 2020

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, sindicato más representativo en las administraciones públicas, ha dado un ultimátum a Renfe para corregir la desprotección con la que trabajan los empleados de talleres en plena crisis del COVID-19. Si la empresa pública no corrige inmediatamente este problema, el sindicato llevará a cabo acciones legales ante una situación que los más de 3.000 empleados de Renfe, que trabajan en los talleres de toda España, califican de "inhumana". Para la empresa, los equipos de protección individual, que demanda esta pandemia, no existen. El sindicato denuncia que a estas alturas, doce días después de proclamar el Estado de Alarma, los empleados no han recibido ni una sola mascarilla por parte de la empresa pública ferroviaria, que también desconoce el paradero de las 680.000 mascarillas que el Gobierno prometió el pasado 21 de marzo para los trabajadores de RENFE. CSIF constata que, a día de hoy, no se ha recibido ninguna. Los trabajadores de talleres están expuestos a condiciones de trabajo muy arriesgadas antes y después de empezar a trabajar, pues comparten vestuario y taquillas en las que no siempre hay espacio para cumplir la distancia mínima de seguridad de dos metros que exige la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. La única medida, que ha adoptado la empresa para suavizar el problema, ha sido establecer turnos de trabajo. Pero el grueso de la plantilla continúa trabajando y exponiendo su salud al haber sido decretado el transporte ferroviario como un servicio público necesario en el Estado de Alarma. CSIF ha exigido por escrito a la Dirección de RENFE su deber de cumplir con las medidas de seguridad que exige el Real Decreto. Pero su pasividad con la salud de los trabajadores es alarmante. La empresa no ha facilitado las cifras, pero CSIF constata que el número de contagios crece a diario en los talleres, donde trabajan mecánicos, ingenieros, eletricistas..., algunos de los cuales vienen con sus propias mascarillas de casa por miedo a contagiar o ser contagiados.