8M Isabel Castro: “El trabajo de seguridad privada está poco reconocido”
Isabel Castro, de Caspe, es vigilante de seguridad desde 2006. Trabaja en la Audiencia Provincial y también en La Romareda. Además, es delegada de CSIF en el sector de seguridad privada
07 de Marzo de 2021
  • ¿Cómo llegaste al sector de la seguridad privada?

Yo estudié FP de Administrativo y tuve distintos trabajos. En Caspe trabajaba de operaria de confección hasta que todos los talleres cerraron y se fueron a China. En Zaragoza tuve una panadería, que dejó de ser rentable con la guerra de precios del pan. Entonces me planteé ser vigilante de seguridad, sabía que era un sector con salidas laborales. Suele haber trabajo, otra cosa son los horarios y los problemas para conciliar. Me hubiera gustado ser Guardia Civil, yo soy hija de Guardia Civil. Me presenté a la oposición, pero no tuve suerte y no pudo ser. Entonces aposté por la seguridad privada.

  • ¿Qué hay que estudiar para trabajar de vigilante?

Hacen falta estudios básicos y hacer un curso homologado por el Ministerio del Interior. Se puede hacer en academias, en sindicatos, muchas mujeres lo hicieron hace unos años en la Casa de la Mujer del Ayuntamiento de Zaragoza, siempre contando con la homologación oficial. En el curso, de unos tres meses, recibimos formación sobre legislación, armamento, explosivos, defensa personal… Después hay que hacer un examen teórico y físico con la Policía Nacional para recibir la tarjeta de identificación profesional de seguridad privada que concede el Ministerio del Interior. Yo hice el curso en 2006 y a la semana de tener la tarjeta, ya tenía trabajo.

  • ¿Cómo es tu trabajo, dónde estás?

Al principio estuve unos meses cambiando de destino: la Aljafería, el Servet, la Universidad. Desde 2007 estoy fija en la Audiencia Provincial, se hacía control de accesos y ahora, videovigilancia y sistemas de seguridad. Es un trabajo muy bueno. Soy una privilegiada porque tengo horario fijo. Yo trabajo una semana de mañanas y otra de tardes, y dos fines de semana al mes. En nuestro sector, se trabaja 162 horas al mes. Hay jornadas de 6, 9, 12 horas, depende de la empresa y el puesto. Yo, además de mi trabajo en la Audiencia, hago extras en la Romareda los días de partido. Esta temporada es distinto por la pandemia. También trabajé un tiempo en el Príncipe Felipe los días de partido. Me gusta mucho el baloncesto, así que esos días era una alegría ir a trabajar.

  • ¿El sector de seguridad privada está bien pagado, está reconocido socialmente?

No se gana mucho dinero. El salario básico es de 973 euros netos al mes en 2021, luego hay algunos pluses como por peligrosidad. En los últimos años el nivel de vida ha subido mucho más que nuestros salarios, debería revisarse esto. A mí me gusta el trabajo de vigilantes, aunque socialmente es un sector poco reconocido. Hay quien piensa que no hacemos nada y estamos muy expuestos a las críticas. Se nos critica más que lo que se nos alaba. Hacemos labores de seguridad y vigilancia, y a veces también de temas que no nos tocan como puntos de información. Hay puestos de seguridad tranquilos y otros más complicados, donde a veces hay mucha actividad con intervenciones.

  • Las mujeres sois minoría en el sector de la seguridad privada…

Así es. A nivel nacional las mujeres somos un 13% del total de trabajadores de seguridad privada. En Zaragoza, en los años previos a la Expo, se movió mucho el sector. Se empezaron a dar más cursos, algunos específicos para mujeres como los de la Casa de la Mujer. Por lo que hubo un aumento de mujeres en el sector. Yo animaría a más mujeres a que prueben este trabajo. Tienes un trabajo fijo, aunque no siempre un puesto y un horario fijo. Entiendo que a algunas personas les eche atrás por los problemas para la conciliación. Aunque en las empresas se está avanzando mucho en este tema. Y no todo el mundo tiene el arrojo para trabajar en algunos puestos: solo en un polígono industrial, en una plaza donde se trapichea con droga, en un hospital con riesgo de contagios…

  • ¿Cuál es tu trabajo en CSIF?

Un compañero de trabajo estaba afiliado a CSIF y me animó a entrar al sindicato. Yo creo firmemente en el sindicalismo. Creo que todos los trabajadores tendrían que estar afiliados a algún sindicato. Es muy necesario. Los trabajadores tenemos que estar unidos y luchar. No vale solo con quejarse, hay que luchar. Yo alterno mi trabajo en la Audiencia con mi trabajo sindical, por mi condición de delegada sindical.

  • Además de tu trabajo en la Audiencia y en el sindicato, ¿sigue sacando tiempo para la música?

La música es mi pasión desde hace años. He cantado muchos años con orquestas por los pueblos. Tengo un grupo (Cover) y un trío (Royal), con el que actuamos en bodas y eventos. Pero este año se ha parado todo por la pandemia. Espero que podamos retomarlo pronto.

Consulta el Especial 8M Mujeres en tiempo de pandemia

Ver Galería