Real Decreto-Ley 28/2020, de 22 de septiembre, de Trabajo a Distancia
23 de Septiembre de 2020

Desde CSIF Empresa Privada Nacional hemos elaborado este informe resumiendo los puntos más importantes de la ley citada, que es de aplicación a todas aquellas personas que reúnan los requisitos del Art. 1.1 del E.T. y regula tres tipos de desempeño del trabajo:

- Trabajo a distancia

- Teletrabajo

- Trabajo Presencial

Se entiende Trabajo a distancia, como aquella actividad laboral que se presta desde el domicilio del trabajador u otro lugar elegido por el trabajador, durante toda o parte de su jornada con carácter regular. Es carácter regular cuando el trabajo a distancia se preste, en un periodo de referencia de 3 meses, un mínimo del 30% de la jornada. *Excepción: en los contratos celebrados con menores, los contratos en prácticas, o de formación y aprendizaje se ha de garantizar como mínimo un 50% de trabajo presencial.

Se entiende como Teletrabajo, aquel trabajo a distancia que se lleva a cabo mediante el uso exclusivo por medios informáticos y telemáticos.

Se entiende como Trabajo presencial el que se presta en el centro de trabajo u otro lugar determinado por la empresa.

- Las condiciones laborales y económicas, sea cual sea la forma de prestación del trabajo serán idénticas. Esto es, los trabajadores a los que se les aplique el trabajo a distancia/teletrabajo tendrán idénticos derechos respecto de quienes se les aplique el trabajo presencial (horario, retribución, jornada, formación, promoción profesional, etc.). De igual modo, idénticos derechos mantienen en cuanto a la posibilidad de reducción/adaptación de jornada en relación a la conciliación de la vida personal y familiar.

- Se establece la voluntariedad en el trabajo a distancia. Esto es, la implantación del trabajo a distancia requerirá acuerdo entre empresa y trabajador, sin que puede ser impuesto de manera unilateral. El acuerdo ha de ser previo a su implantación y por escrito, debiendo, la empresa, entregar copia de dicho acuerdo a la representación legal de los trabajadores en un plazo no superior a 10 días desde su formalización. De igual modo, cualquier modificación del mismo, será por acuerdo entre empresa y trabajador, debiendo de expedir copia de dicha modificación a la RLT.

- El trabajo a distancia será voluntario, por lo tanto, la negativa por parte del trabajador, no supondrá la extinción de su contrato, y requerirá acuerdo entre empresa y trabajador, sin que puede ser impuesto de manera unilateral, al no ser que se acuerda vía negociación colectiva. Este Acuerdo debe de ser previo y por escrito, el cual la empresa deberá de entregar copia a la RLT, en un plazo no superior de 10 días desde su formalización.

- El cambio en el modo de prestación del trabajo, esto es, del presencial al trabajo a distancia o teletrabajo, o viceversa, no tendrá la consideración de modificación sustancial de las condiciones de trabajo.

- El Acuerdo de trabajo a distancia que se pacte entre empresa/trabajador deberá de recoger los siguientes aspectos:

a) Inventario de los medios, equipos y herramientas que exige el desarrollo del trabajo a distancia concertado, incluidos los consumibles y los elementos muebles, así como de la vida útil o periodo máximo para la renovación de estos.

b) Enumeración de los gastos que pudiera tener la persona trabajadora por el hecho de prestar servicios a distancia, así como forma de cuantificación de la compensación que obligatoriamente debe abonar la empresa y momento y forma para realizar la misma.

c) Horario de trabajo de la persona trabajadora y dentro de él, en su caso, reglas de disponibilidad.

d) Porcentaje y distribución entre trabajo presencial y trabajo a distancia, en su caso.

e) Centro de trabajo de la empresa al que queda adscrita la persona trabajadora a distancia y donde, en su caso, desarrollará la parte de la jornada de trabajo presencial.

f) Lugar de trabajo a distancia elegido por la persona trabajadora para el desarrollo del trabajo a distancia.

g) Duración de plazos de preaviso para el ejercicio de las situaciones de reversibilidad, en su caso.

h) Medios de control empresarial de la actividad.

i) Procedimiento a seguir en el caso de producirse dificultades técnicas que impidan el normal desarrollo del trabajo a distancia.

j) Instrucciones dictadas por la empresa, con la participación de la representación legal de las personas trabajadoras, en materia de protección de datos, específicamente aplicables en el trabajo a distancia.

k) Instrucciones dictadas por la empresa, previa información a la representación legal de las personas trabajadoras, sobre seguridad de la información, específicamente aplicables en el trabajo a distancia.

l) Duración del acuerdo de trabajo a distancia.

- Se reconoce el derecho de quienes trabajen a distancia, a la dotación y mantenimiento adecuado por parte de la empresa de todos los medios, equipos y herramientas necesarios para el desarrollo de la actividad, de conformidad con el inventario incorporado en el acuerdo.

- Se reconoce el derecho a ser sufragados, por la empresa, todos aquellos gastos relacionados con los equipos, herramientas y medios vinculados al desarrollo de su actividad laboral.

- Se establece la obligación de que el trabajo a distancia lleve incorporado el sistema de registro horario que se regula en el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores, sin perjuicio de la flexibilidad horaria, y deberá incluir, entre otros, el momento de inicio y finalización de la jornada.

- Respecto al lugar de trabajo que se pacte, esto es, respecto al espacio reservado en el que el trabajador vaya a prestar su servicio, se establece la obligación de que, dicho espacio cumpla con los requisitos fijados en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Esto dicho, dicho espacio será objeto de la evaluación de riesgos, poniendo especial atención en los factores psicosociales, ergonómicos y organizativos. La indicada evaluación de riesgos únicamente debe alcanzar a la zona habilitada para la prestación de servicios, no extendiéndose al resto de zonas de la vivienda o del lugar elegido para el desarrollo del trabajo a distancia, pudiendo la empresa realizar visitas al lugar de la realización del trabajo, previo consentimiento del trabajador. No obstante, de no consentir dicha visita el trabajador, la evaluación de riesgos por parte de la Empresa deberá de realizarse conforme a la información que el trabajador haya facilitado.

- En lo que a los derechos sindicales se refiere, la empresa deberá proporcionar a la representación legal de las personas trabajadoras los elementos precisos para el desarrollo de su actividad representativa, entre ellos, el acceso a las comunicaciones y direcciones electrónicas de uso en la empresa y la implantación del tablón virtual, cuando sea compatible con la forma de prestación del trabajo a distancia. Deberá asegurarse que no existen obstáculos para la comunicación entre las personas trabajadoras a distancia y sus representantes legales, así como con el resto de personas trabajadoras.

Para cualquier consulta respecto a la información aquí presente, podéis poneros en contacto por los medios que aparecen en el pie de página de este informa.