CSIF denuncia que faltan 126 trabajadores en las prisiones aragonesas y el sindicato no participa en los actos de la Merced
CSIF no participa en los actos del día de la patrona de prisiones, previstos para este viernes, “porque no hay nada que celebrar”.
23 de Septiembre de 2021

Zaragoza. (23/09/2021).- La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denuncia que faltan 126 trabajadores en las prisiones aragonesas para cumplir con las plantillas oficiales aprobadas en la Relación de Puestos de Trabajo. La escasez de personal y la falta de reconocimiento económico y administrativo de los trabajadores son algunos de los motivos por los que CSIF no participa en los actos de celebración de la Merced, patrona de las prisiones, previstos para este viernes 24 de septiembre.

“En las prisiones aragonesas hay un 12% de plazas sin cubrir. Faltan 91 trabajadores en Zuera, 20 en Teruel y 15 en Daroca, en todas las categorías y especialidades. Llevamos años denunciando esta situación y la Administración se lava las manos. No se cubren bajas y la insuficiente oferta de empleo público no da una solución a la escasez de personal y el envejecimiento de las plantillas”, afirma Alfonso Peiró, responsable de Prisiones de CSIF Aragón.

En el Día de la Merced están previstos actos institucionales en los centros penitenciarios de Daroca y Teruel (en Zuera se han suspendido este año). “En CSIF consideramos que no hay nada que celebrar y no participaremos en los actos organizados por los dirigentes de Instituciones Penitenciarias”, subraya Alfonso Peiró.

CSIF denuncia las diferencias salariales con otras comunidades autónomas (como Cataluña, que tiene transferidas las competencias de prisiones) y con trabajadores de Aragón que desempeñan el mismo puesto de trabajo. Por ejemplo, un médico de prisiones cobra unos 1.000 euros al mes menos que uno del Servicio Aragonés de Salud (Salud) y en el caso de enfermería la diferencia es de 500 euros menos.

Otros motivos para no celebrar la festividad de la Merced son la pasividad de los responsables de Instituciones Penitenciarias ante las injurias y amenazas recibidas por los trabajadores; la falta de instrumentos legales para mantener el orden y la seguridad en los centros; o la pésima gestión en la dotación de un uniforme adecuado.