CIERRES DE CENTROS.Nota conjunta
28 de Febrero de 2020

CIERRE DE CENTROS
Las décadas de abandono de los recursos humanos de la Seguridad Social por parte de la Administración (la falta de reposición de los efectivos perdidos, la elevada media de edad, el desorden de las relaciones de puestos de trabajo,…) inicia el colapso de la gestión y ponen en evidencia la mala aplicación en materia de política de personal que venimos padeciendo y denunciando por nuestra parte.
Mientras la alta dirección del sistema está ocupada en hacer y deshacer maletas al albur de los incesantes relevos, consecuencia de los cambios políticos, la descentralización voraz y la mal entendida autonomía y poder de autoorganización, deja en manos de las Direcciones Provinciales, independientes y sin fronteras, la facultad del cierre de centros de trabajo, sin un criterio técnico y con daños directos hacia el personal y hacia la ciudadanía a la que se debe prestar un servicio público y de calidad.
En algunos casos el motivo es sencillamente que ha desaparecido el único trabajador que quedaba al frente de la oficina; en otros, que la reducción de la plantilla hace insostenible el servicio. Pero eso sí, la palabra “cierre” no se puede pronunciar: son “reagrupaciones”.
No estamos ante una reordenación del sistema, sino en una desbandada, un sálvese quien pueda, una “reagrupación” en la retaguardia para seguir manteniendo el servicio un poco más, hasta que llegue el colapso definitivo.
Como consecuencias directas están los problemas de salud laboral del personal en una gran parte de los centros de trabajo, derivados de estrés y ansiedad que conllevan bajas médicas de larga duración, y aumentan las agresiones. El tiempo que tiene que esperar la ciudadanía para ser atendida sobrepasa el mes. El sistema de citas previas instaurado falla por la imprecisión del mismo y la imposibilidad de ser atendido con expectativa de garantía de una atención rápida y ajustada. No es la solución ni paliará el cierre de centros.
Es el resultado de más de veinte años de incumplimientos por parte de la Administración del compromiso de reordenar la Seguridad Social. Décadas declarando y reconociendo la necesidad sin dar un sólo paso en esa dirección, con reconocimiento del significado y dignificación que se merece la Seguridad Social desde su creación y que, ahora, por falta de implicación de la Administración, se abandona a su suerte.
En tanto en cuanto averiguamos qué quiere hacer este nuevo Gobierno con los recursos humanos de la Seguridad Social y nos posicionamos a favor o en contra, solicitamos de todo el personal, trabajadoras y trabajadores, que nos informen de cualquier intento de cierre de oficinas para poder intervenir del modo más inmediato.
Madrid, a 27 de febrero de 2020