D.G.T. Se desconvoca la huelga de examinadores de tráfico.
14 de Diciembre de 2017

NOTA DE PRENSA SOBRE LA DESCONVOCATORIA DE LA HUELGA DE EXAMINADORES DE LA DGT


Hoy, 13 de Diciembre de 2017, después de 63 jornadas de huelga, han sido desconvocados definitivamente los paros realizados por la Asociación de Examinadores de Tráfico, ASEXTRA.

CSIF que ha mantenido desde el principio el apoyo que se nos ha requerido desde la Asociación, se felicita de esta desconvocatoria que desde el pasado verano solo ha supuesto pérdidas millonarias a la Hacienda Pública, un recorte de las retribuciones de los huelguistas, un atraso en la prestación de servicios, que ciframos en más de 300.000 exámenes prácticos, con el consiguiente perjuicio a los ciudadanos, y por último, unas pérdidas inasumibles para los empresarios del sector, que se han visto obligados a cerrar sus empresas en algunos casos.

De todo ello solo hay un culpable. El Gobierno del actual partido político dirigente y sus Administraciones responsables, el Ministerio de Hacienda y AAPP, el Ministerio del Interior y finalmente, la DGT. Para estos, ha dado igual el sufrimiento de trabajadores, empresarios y ciudadanos, se ha enrocado desde el principio en su habitual política de imposición y falta de dialogo. Así es esta Administración

Finalmente han de ser los partidos políticos de la oposición, esto es, todos excepto el Partido Popular, los que han desbloqueado la situación de una huelga que ya ostenta el record absoluto de duración dentro de las Administraciones Públicas. Los partidos políticos de la oposición asumen el compromiso de incluir en los Presupuestos Generales del estado una partida de 2.729.800 euros, que supondrá una subida bruta anual para el colectivo en huelga de unos 3.000 euros.

La intransigente postura de esta Administración ha generado unas pérdidas estimadas en más de 50 millones de euros, que has sufrido en mayor o menor medida la Hacienda Pública, particulares, empresarios y trabajadores.

Los responsables administrativos de la gestión de los servicios públicos del Estado, desde el Ministro de Hacienda, pasando por el de Interior y llegando finalmente al Director de Tráfico no solo no han visto mermados sus ingresos del erario público, sino que han percibido hasta productividad. Grosero es la palabra que se nos ocurre ante esto.

CSIF contiene, pese a todo, cualquier tipo de euforia, pues el trámite que queda es el parlamentario, y las promesas políticas de todo el arco parlamentario, excepción hecha del Grupo Popular, del que no dudamos su negativa, son, en todo caso, de dudosa concreción.

Ya saben el refrán que circula respecto a la clase política:

“Prometer hasta conseguir, que una vez conseguido, se acabó lo prometido”.