EN DEFENSA DE LOS VETERINARIOS DE LOS MATADEROS DE ARAGÓN
Los Veterinarios de los Servicios Veterinarios Oficiales Adscritos a Mataderos de Aragón son un colectivo que presta servicio en los mataderos velando por el cumplimiento de la normativa en materia sanitaria y por la salud de los Aragoneses, además de prestar servicios de interés capital, han de adaptar el desempeño de sus funciones y sus horarios al ritmo productivo de las empresas privadas, los mataderos, en las que los desempeñan.
15 de Junio de 2020

Hoy CSIF ha trasladado a la Mesa Sectorial de Administración General las reivindicaciones que plantea este colectivo, representándoles y defendiendo sus derechos antes los representantes del Gobierno de Aragón. Este es el escrito que hemos defendido y del que hemos sido portavoces:

Desde la declaración del Estado de Alarma mediante el Real Decreto de 14 de marzo de 2020, los veterinarios de DGA que prestamos servicio en mataderos, hemos entendido nuestro papel como servicio esencial para el abastecimiento alimentario de la población.

Durante estos meses de especial necesidad, con momentos difíciles, falta de recursos y previsión, hemos cumplido con nuestro compromiso con la sociedad dando lo mejor de nosotros mismos. Aún sin contar con protocolos de seguridad propios de la DGA, y sin podernos beneficiar de reducciones de jornada, teletrabajo, rotación de equipos o de refuerzo de personal en plantillas ya de por sí mermadas.

Ahora, ante la reincorporación plena de los trabajadores de la DGA y el proceso de desescalada, los veterinarios de administración sanitaria adscritos a mataderos reclamamos homogeneidad, que todos los trabajadores de la DGA tengamos las mismas garantías de seguridad y que no haya discriminación ni agravios comparativos en función del centro en el que se trabaje. Asimismo, solicitamos que se nos realicen los test COVID a aquellos trabajadores que hemos sufrido situaciones de riesgo por trabajar en mataderos donde se han notificado casos.

Los contagios en mataderos han sacado a relucir las difíciles condiciones de trabajo en la industria cárnica. Algunos de estos centros han fallado a la hora de ofrecer unas condiciones sanitarias de suficiente protección, con empleados trabajando cuerpo a cuerpo en reducido espacio, en entornos que obligatoriamente han de estar a bajas temperaturas y con unos ritmos de producción que hacen difícil respetar protocolos como el mantener puesta la mascarilla o no resoplar con fuerza.

Dichas penurias son compartidas por los veterinarios de la DGA en mataderos, y se suman a las que ya de por sí padecíamos de forma cronificada: turnicidad, nocturnidad, trabajo en festivos, disponibilidad plena ante averías y eventualidades de última hora... que, en definitiva, obligan a adaptar constantemente nuestras vidas, y la de nuestros familiares, al ritmo productivo de estas empresas, haciendo imposible la conciliación familiar.

Existe, además, falta de protección frente a riesgos a los que estamos expuestos, como factores psico-sociales, sobreesfuerzos físicos y riesgos biológicos. Frente a estos últimos, en ocasiones, no se dispone de EPIs, quedando a merced de la evaluación de riesgos de la propia empresa, siendo que nuestro puesto de trabajo contempla funciones y situaciones que no están adecuadamente evaluadas o reflejadas en la información de Coordinación de Actividades Empresariales. Todo ésto se evidencia en la falta de revisión periódica de las evaluaciones de riesgos de nuestros puestos de trabajo.

La turnicidad, la penosidad del puesto y la exposición a los riesgos biológicos y no biológicos identificados, suponen un desgaste físico adicional en todos aquellos veterinarios oficiales de matadero que llevan prestando servicios en los mismos durante años. El sobreesfuerzo físico de estos veterinarios debería de ser tenido en consideración a la hora de contemplar las posibilidades de jubilación anticipada.

De igual modo, la proyección internacional del sector, nos obliga a mantener un alto nivel de presión inspectora y actualización constante, que no sólo acarrea una sobrecarga de trabajo para el que no se cuenta con personal de apoyo (administrativo o auxiliares), sino que también conlleva un conflicto entre la responsabilidad sanitaria y económica de nuestras actuaciones.

Este crecimiento y profesionalización de la industria cárnica, no ha ido acompañado de un crecimiento paralelo en medios materiales y personales de los servicios de inspección de la DGA en matadero, que ha derivado en la formación de plantillas inestables en el tiempo y poco motivadas, por la imposibilidad de cumplir con todas las tareas con la debida diligencia, y que se rompen por la movilidad de los trabajadores a puestos menos penosos en cuanto es posible.

Los empleados públicos de mataderos, hemos demostrado nuestra profesionalidad y compromiso trabajando como sanitarios esenciales, antes, durante la pandemia, y siempre que se necesite. Por lo que todas estas circunstancias extraordinarias, que no se dan en otros puestos ocupados por veterinarios de administración sanitaria, deberían ser objeto de una valoración que se tradujese en una compensación proporcional y justa.

Los veterinarios de administración sanitaria que prestamos servicio en matadero, reclamamos condiciones económicas y laborales justas y proporcionales a la responsabilidad que nuestro trabajo conlleva, al grado de complejidad de la actividad, y al desgaste físico y emocional que acarrean nuestras funciones. Pedimos que se nos dote de más medios materiales y personales, se garantice la seguridad en todos los puestos de trabajo, y se facilite la conciliación familiar, de modo que se creen equipos estables, sólidos y entornos en los que sea digno trabajar.

Este escrito está respaldado por los siguientes veterinarios de administración sanitaria adscritos a matadero, no pudiendo haber procedido a su firma por medidas de seguridad frente a COVID-19:

Se acompañan 59 firmas de veterinarios oficiales adscritos a mataderos de Aragón, identificadas con su nombre y DNI que no se reproducen por aplicación de lo dispuesto en la Ley de Protección de Datos.