CSIF lamenta la nula voluntad negociadora del Gobierno de Aragón
El sindicato considera que su actitud supone un claro
desprecio a sus trabajadores, que van a seguir padeciendo recortes en sus derechos laborales
15 de Enero de 2019

La reunión de la Mesa General de Negociación celebrada esta mañana se ha convertido en un nuevo ataque del Gobierno de Aragón a sus trabajadores, toda vez que la Dirección General de Función Pública ha presentado un proyecto de Ley por el que se aprueban medidas urgentes en materia de retribuciones del Sector Público sin negociación previa.

Saltándose todos los principios de la negociación colectiva, han presentado dos decretos leyes que serán aprobados en Consejo de Gobierno tras finalizar la mesa de negociación. Esos proyectos contemplan únicamente lo mínimo que se recoge en los acuerdos que CSIF firmó a nivel nacional sobre incrementos salariales, sin incluir cualquier otra mejora y sólo parcialmente el acuerdo suscrito por el Gobierno de Aragón con UGT y CCOO el pasado 15 de noviembre. Han anunciado que los dos decretos leyes y el acuerdo serán publicados esta misma semana.

El proyecto de retribuciones es tan chapucero y zarrapastroso que se han olvidado de incluir las retribuciones del Grupo B, que sí aparecen en la Ley de Presupuestos Generales del Estado. Así mismo, vuelven a dejar suspendidos los complementos de carrera profesional del personal estatutario y los anticipos a cuenta de la carrera profesional del personal laboral y funcionario. En materia de Acción Social, no existe ningún incremento respecto al año anterior y la DGA va a seguir sin abonar sus aportaciones al Plan de Pensiones de sus empleados.

CSIF sigue exigiendo que se cumplan los acuerdos Administración–sindicatos de 1996 (llevan 23 años incumpliéndolos). El sindicato insiste también en la recuperación de la estructura salarial previa a los recortes del gobierno Zapatero del año 2010, el abono del 100% de las retribuciones en las pagas extraordinarias, que se pague la carrera profesional, que el Gobierno de Aragón vuelva a efectuar sus aportaciones al Plan de Pensiones, la implantación de la jornada laboral de 35 horas, con la reducción de 1 hora en la jornada laboral de los mayores de 55 años y una segunda para los mayores de 60 años sin reducción de haberes. Todo esto es materia de negociación en la que no ha querido entrar el Gobierno de Aragón en esta legislatura.