CSIF-A reclama la dotación de desfibriladores en los centros educativos
21 de Abril de 2016
  • El Sector de Educación pide que, dentro del plan de PRL, los centros cuenten al menos con un desfibrilador, formando al profesorado en su uso y estableciendo un protocolo de actuación

El Sector de Educación de CSIF Andalucía, primera fuerza sindical de la Enseñanza Pública andaluza, pide la dotación de desfibriladores en los centros educativos andaluces como parte del plan de Prevención de Riesgos Laborales y de la Salud de los centros.

En España se produce una parada cardiaca cada 20 minutos y seis de cada 10 víctimas fallecen antes de llegar al hospital, en gran medida porque al 42 por ciento no se le practica maniobras de reanimación antes de la llegada de los equipos médicos, pese a que el 80% podría evitarse teniendo acceso rápido a un desfibrilador, según asegura la Sociedad Española de Cardiología. Los centros educativos no son ajenos a esta realidad, tal y como demuestran los luctuosos hechos acaecidos en diversos colegios e institutos andaluces, desde alumnos que se desploman en el patio del colegio a profesores que fallecen de forma súbita por un accidente cardiovascular, sin contar con la dotación de desfibriladores.

Por ello, Francisco Hidalgo, presidente del sector de Educación de CSIF Andalucía, recuerda que la mortalidad por enfermedades cardiovasculares es la primera causa de muerte en España y que según los expertos “cada minuto que se retrasa en las maniobras de resucitación las posibilidades de sobrevivir disminuyen entre un 7 y un 10 por ciento y las posibilidades de supervivencia son de 3 de cada 4 casos al implantar el desfibrilador”.

En este sentido, CSIF-A reclama que, dentro de la prevención de riesgos laborales y de la salud, los centros educativos andaluces deberían contar con un desfibrilador por colegio o instituto, formando al profesorado en su uso y estableciendo un protocolo de actuación. De igual modo, los centros educativos también deberían comprometerse aún más con la adquisición de hábitos cardiovasculares, haciendo especial hincapié en la alimentación y el estilo de vida saludable.

“No podemos dejar de prestar atención a la auténtica epidemia de sobrepeso y obesidad padece un parte importante de nuestra infancia y juventud”, indica Hidalgo, que, además de las iniciativas de tipo particular que se están llevando a cabo por diversas asociaciones de madres y padres de alumnos comprando el desfibrilador, cuyo coste ronda los 600 euros, pide a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía “el estudio y dotación de este importante infraestructura sanitaria para todos los colegios e institutos de Andalucía, garantizando el principio de igualdad y atención sanitaria para todos”.