CSIF-A celebra que Correos aporte al fin vehículo de empresa a los más de 600 carteros rurales que ahora usan los suyos para repartir en zonas de difícil acceso
ACTUALIDAD | EPE
10 de Junio de 2021
  • La empresa postal atiende así una “exigencia histórica” del sindicato, que también reclama un incremento del plus de kilometraje y combustible tras diez años sin cambios

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en Andalucía, sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, celebra que Correos haya aceptado facilitar coche de empresa a los más de 600 carteros rurales que hasta ahora han estado trabajando con sus propios vehículos, con lo que atiende una “exigencia histórica” de un colectivo sin el cual no habría reparto postal en las zonas peor comunicadas de la comunidad andaluza.

Correos se ha comprometido a poner en marcha un plan voluntario de vehículos de empresa para los 6.000 carteros rurales que a día de hoy aportan su propio coche en el reparto en toda España, 641 de ellos en Andalucía entre los que usan coche (609) y los que van en motocicleta (32). La empresa ha convocado a CSIF a una reunión que se celebrará el próximo 16 de junio para concretar las características de este plan que, como exige el sindicato, será voluntario, de modo que cada empleado podrá escoger la opción que prefiera.

La presidenta del Sector de Entidades Públicas Estatales (EPE) de CSIF-A, Dolores Carrión, destaca que el trabajo de estos carteros se desarrolla “sobre todo en pueblos pequeños en los que es más difícil repartir debido su aislamiento y al estado de las carreteras”.

En este sentido, la responsable sindical considera que la indemnización mensual es insuficiente, ya que “se trata de zonas de complicado acceso, en las que resulta complejo transitar por vías que tienen un firme deteriorado y que provocan gran desgaste en los vehículos particulares que usan estos empleados públicos”. De hecho, añade, “la mayoría de carteros se marchan en cuanto hay concursos de traslado y pueden coger una plaza que no sea en pueblos para los que se ven obligados a poner su coche”.

A juicio de Carrión, Correos “paga poquísimo por kilómetro” para compensar a los profesionales que aportan su propio coche. En concreto les da una indemnización de 0,23 euros por kilómetro, que incluye el mantenimiento y el combustible y que no ha variado desde 2011. La responsable andaluza del sector exige la actualización de ambos conceptos y recuerda que el coste de la vida se ha elevado un 8,58% en estos diez últimos años, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Además, CSIF-A considera que el plus por carburante y mantenimiento del vehículo debe pagarse como una dieta más y ser sacado de la nómina, en la que está sujeto a los descuentos del IRPF, porque no se trata de un ingreso sino de un gasto.

Según la responsable autonómica del sector de EPE, “es una reivindicación que llevamos haciendo muchísimo tiempo y resulta sorprendente que este personal deba poner sus propios medios para trabajar, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una empresa pública”.

Correos comunicó el pasado 13 de mayo su intención de poner en marcha este plan voluntario, pero CSIF recuerda que ha presionado para que se desarrolle con agilidad y no se dilate en el tiempo. El problema es urgente, según el sindicato, porque en muchos casos la paquetería de gran tamaño no cabe en los maleteros de los vehículos particulares de los carteros, que se ven obligados a colocarla en asientos que carecen de los dispositivos homologados para sujetar esa carga.

Este hecho no sólo incumple las normas de Tráfico, sino que también implica un grave riesgo para una gran parte de los 5.844 carteros rurales que hay en España. De ellos, 4.459 disfrutan de un contrato fijo y 1.050 son temporales. Según los datos oficiales de Correos, cada empleado recorre una media de 58,22 kilómetros al día y hay casi 700 cuya ruta supera los 100 kilómetros.