AENA: Cuando el 112 no llega a tiempo
El fallecimiento de una pasajera en el aeropuerto de Palma reabre un debate en el que CSIF plantea esta pregunta a Aena: ‘¿por qué está demostrado que falta atención médica en los aeropuertos y no se toman medidas necesarias? ¿es justo moralmente en unha empresa pública con tantos beneficios?’
27 de Julio de 2017

El fallecimiento de una mujer, mientras esperaba el vuelo, en el aeropuerto de Palma de Mallorca la semana pasada ha vuelto a despertar el debate. Cuando llegó el Servicio de Emergencias 112 ya era tarde. CSIF recuerda a Aena que no es la primera vez que pasa esto en uno de sus aeropuertos. Sin ir más lejos, en la conversación con nuestro delegado sindical, memoriza que en el mes de febrero se vivió una situación parecida en el de San Javier (Murcia) y que se zanjó con otra muerte inevitable. De nuevo, faltó atención médica y, en cualquiera de los casos, no se puede reprochar nada a Aena, que cumple con la normativa de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que establece que sólo los aeropuertos con más de 8 millones de pasajeros al año deben prestar atención sanitaria con un médico, un enfermero y un conductor de ambulancia por turnos.

Aun así puede ser insuficiente, como ha vuelto a demostrarse la semana pasada en el aeropuerto de Palma. Allí, las estadísticas recuerdan que sólo en el mes de junio se registraron 3.624.123 pasajeros y en 2016 se superaron los 26 millones. Y ese aeropuerto sólo es una prueba que vale para explicar una contradicción y para recordar que el personal de atención al cliente o de movilidad reducida (PMR) de los aeropuertos “no está preparado ni tiene por qué estarlo para socorrer problemas médicos de envergadura” y que, en realidad, son los que originan consecuencias fatales.

Así lo explica nuestro delegado sindical, que lamenta que falte “capacidad de respuesta” y que Aena no le ponga remedio, “porque no sólo se trata de cumplir una normativa, sino de recordar que son vidas humanas lo que puede estar en juego. Y, precisamente, hablamos de una compañía como Aena con 113,4 millones de viajeros en el primer semestre de 2017 y unos beneficios importantísimos, capaz de quedarse en manos de un Servicio de Emergencias, el 112, que no siempre puede llegar a tiempo. Moralmente no es justo”.