Sólo el 11% de los asalariados españoles tiene capacidad para fijar su horario
CSIF exige que ese porcentaje sea más alto y recuerda que hay algo más valioso que el horario de ocho a tres: el horario flexible, una forma de retener y atraer talento.
14 de Julio de 2017

Sólo el 11% de los trabajadores españoles asalariados tiene capacidad para fijar su horario de trabajo. Un porcentaje que CSIF exige que debería ser más alto, porque en los nuevos tiempos hay algo más valioso que el mítico horario de ocho a tres: el horario flexible. Un elemento clave en nuestro objetivo de fortalecer el empleo de calidad en las empresas públicas estatales, en las que se realizan funciones técnicas y en las que Manuel González Molina, presidente de este Sector en CSIF, pone de ejemplo a los nuevos tiempos: “Las medidas de conciliación son una forma de retribución y una forma de retener y atraer talento”.

Por eso CSIF no entiende el futuro en las empresas públicas sin el horario flexible, capaz de enterrar casos como el que sucede en Correos, en el Centro Directivo, donde no existe jornada intensiva ni siquiera en los meses de julio y agosto. Una demanda que los empleados reclaman cada verano y que aún no se ha logrado, pero que en el futuro ha de lograrse cómo se interpreta de las declaraciones de Fátima Báñez, la ministra de empleo: “El debate en torno al tiempo es un aspecto central dentro del proyecto modernizador de la España del siglo XXI”.

Por lo tanto, el horario es innegociable, para lograr un empleo de calidad. No sólo son las 35 horas semanales, que ya forman parte de nuestra personalidad como sindicato, sino también la flexibilidad, el teletrabajo y hasta las jornadas intensivas. Sin ir más lejos, en empresas como Isdefe, Navantia o Tragsa donde CSIF certifica que el resto del año pasa como en Correos. Gobiernan horarios de mañana y tarde que impiden gestionar adecuadamente el talento, entender que los tiempos han cambiado y que las empresas, que no facilita medidas de conciliación, es carne del pasado.