REAL DECRETO-LEY 8/2020, DE 17 DE MARZO, DE MEDIDAS URGENTES EXTRAORDINARIAS PARA HACER FRENTE AL IMPACTO ECONÓMICO Y SOCIAL DEL COVID-19.
-Resumen medidas laborales-
18 de Marzo de 2020

La situación generada por la evolución del COVID-19 ha supuesto la necesidad de adoptar medidas de contención extraordinarias por las autoridades de salud pública, las cuales están provocando un impacto económico, que se proyecta en particular sobre determinadas empresas y sectores de la economía española, así como sobre los ciudadanos de las zonas afectadas.

Las medidas adoptadas en este real decreto-ley están orientadas a un triple objetivo. Primero, reforzar la protección de los trabajadores, las familias y los colectivos vulnerables; segundo, apoyar la continuidad en la actividad productiva y el mantenimiento del empleo; y tercero, reforzar la lucha contra la enfermedad.

Las medidas implantadas por el presente Real Decreto son las siguientes:

La empresa deberá establecer el sistema de organización del trabajo a distancia que permita mantener la actividad por mecanismos alternativos, si ello es técnica y razonablemente posible y si el esfuerzo de adaptación necesario resulta proporcionado. En consecuencia, se instaura el trabajo a distancia como la medida prioritaria frente a la suspensión temporal del contrato o reducción de la actividad (Art. 5).

Las personas trabajadoras por cuenta ajena que acrediten deberes de cuidado personal y directo como consecuencia directa del COVID-19 respecto del cónyuge o pareja de hecho, así como respecto de los familiares por consanguinidad hasta el segundo grado de la persona trabajadora, tendrán derecho a acceder a la adaptación de su jornada y/o a la reducción de la misma, esta reducción podrá ser hasta del 100% (Art. 6).

Las suspensiones de contrato y reducciones de jornada que tengan su causa directa en pérdidas de actividad como consecuencia del COVID-19, el expediente de regulación de empleo que se tramite al efecto deberá ser resuelto en el plazo de cinco días (Art. 22.2)

En los supuestos en que la empresa decida la suspensión de contratos o la reducción temporal de la jornada de trabajo por las causa Covid-19, se procederá al reconocimiento del derecho a la prestación contributiva por desempleo a las personas trabajadoras afectadas, aunque carezcan del período de ocupación cotizada mínimo necesario para ello (Art. 25.1.a).

El trabajador que, como consecuencia de su suspensión temporal de contrato, cobre su correspondiente prestación por desempleo, no computará el tiempo en que se perciba la prestación por desempleo de nivel contributivo que traiga su causa inmediata en la circunstancia extraordinaria del Covid-19, a los efectos de consumir los períodos máximos de percepción establecidos. (Art. 25.1.b).

La duración de la prestación se extenderá hasta la finalización del período de suspensión del contrato de trabajo o de reducción temporal de la jornada de trabajo de las que trae causa (Art. 25.3.b).

Las medidas recogidas en los artículos 22, 23, 24 y 25 de este real decreto-ley estarán vigentes mientras se mantenga la situación extraordinaria derivada del COVID-19. (art. 28)

Las medidas de exención de cotizaciones a las empresas, estarán sujetas al mantenimiento del empleo durante los 6 meses siguientes a la reanudación de la actividad.

CSIF, OTRA CLASE DE SINDICATO