LA CONSEJERÍA MANTIENE EL PROGRAMA DE CALIDAD CON LA OPOSICIÓN DE TODOS LOS SINDICATOS
28 de Julio de 2011

La postura que ha mantenido CSI•F, y una mayoría del profesorado, en contra de la Orden que regulaba plan de incentivos se ha visto refrendada por una sentencia que la anula y ahora además, por el posicionamiento de todos los sindicatos de la Mesa Sectorial.

En la Mesa Sectorial celebrada hoy 28 de julio, la Consejería de Educación ha presentado la nueva orden que regulará el Programa de Calidad y ha decidido continuar con este proyecto a pesar de que no ha contado con el apoyo de ninguna organización sindical de dicha Mesa Sectorial.

Hay que recordar que la implantación de los incentivos fue el proyecto estrella —publicitado en plena campaña electoral— del Gobierno de Andalucía como solución a la grave situación de la educación andaluza. Pasados cuatro años desde su puesta en funcionamiento un número importante de centros no se han acogido a los mismos y no sabemos nada de la evaluación y resultados obtenidos.

CSI•F desde el primer momento se posicionó en contra de la orden que regulaba este Programa, aunque siempre ha mostrado el máximo respeto por aquellos centros y profesorado que en uso de su derecho a decidir han optado por adscribirse a él. Hasta ahora, tres organizaciones de la Mesa Sectorial han venido apoyando el Programa de Calidad y ahora —con una orden que es la misma que la existente según el propio Viceconsejero y con la inclusión de algunos aspectos como la exigencia de que sea aprobada por la mayoría del Claustro, en lugar de los dos tercios anteriores— han decidido bascular hacía las tesis de CSI•F y mostrar sus reticencias y/u oposición.

Para CSI•F esta nueva Orden es más de lo mismo, adoleciendo de idénticos problemas que tenía la anterior y entre ellos destacamos:

  • Carga sobre las espaldas del profesorado la responsabilidad de los malos resultados obtenidos por el sistema educativo andaluz en los distintos informes tanto nacionales como internacionales —Pisa, OCDE, etc.—. Cuando la responsabilidad fundamental debe gravitar sobre la Administración Educativa.

  • Parte de la concepción de que la educación es sólo resultados escolares y de que por el mero hecho de establecer unos incentivos, mejorarán los rendimientos escolares (que por cierto se citan veintiuna veces en la docena de páginas a que se extiende la norma).

  • Hace un planteamiento de productividad que no es el adecuado para evaluar las mejoras que experimenta un sistema educativo. El sistema educativo necesita de cambios profundos y aplicación de medidas que deben ser generales para todos los centros —incremento de inversión, reconocimiento e incentivación del profesorado, reducción de ratios, desdobles, etc.—. Lo que una vez más se pretende hacer es un nuevo parcheo que genera más problemas que soluciones.

  • Penaliza al profesorado que por concurso de traslados o por otras cuestiones cambia de centro de destino.

  • Penaliza al profesorado que por razones justificadas —por ejemplo, enfermedad— no puede asistir a clase.

  • Discrimina a todo los docentes que no perciben sexenios y en particular al profesorado interino que además ve agravada su situación en función de la duración de la sustitución y del centro.

La Consejería de Educación a pesar de no tener ningún apoyo sindical en claro ejemplo de huida hacia delante sigue manteniendo los incentivos como eje central del proyecto para mejorar los elevados índices de fracaso escolar en Andalucía. Craso error, porque supedita el futuro del alumnado andaluz a la voluntariedad y buena voluntad del profesorado, y más con la experiencia ya conocida en los últimos años de que un importante número de centros —una clara mayoría de nuestros Institutos— no se han acogido a este Programa. ¿Cómo se puede plantear que la educación de los ciudadanos andaluces dependa de un programa educativo que no va a estar en muchos centros y que en los centros donde esté habrá un porcentaje de profesores que no se adhieran al mismo?

A CSI•F le preocupa mucho la actual situación de la educación y considera que hay que adoptar medidas de calado para iniciar el camino hacia el verdadero cumplimiento del derecho del alumnado a recibir una enseñanza de calidad. CSI•F considera que el Programa de Calidad no puede, ni debe, ser el eje de la mejora del sistema educativo en Andalucía. La educación en nuestra Comunidad necesita de un Macro Plan en el que se recojan medidas y actuaciones que, consensuadas —a ser posible— con los partidos políticos y con los agentes sociales, permitan conferir estabilidad y dé la adecuada inversión a nuestro sistema educativo, con el claro objetivo de reducir el fracaso escolar a porcentajes en torno al 12%.

Así mismo estima que el profesorado es un factor importantísimo en el sistema educativo y es prioritario la dignificación y el respeto al trabajo que desarrolla. Por ello, es necesario fomentar medidas de reconocimiento social, de apoyo real en su labor diaria, así como aumentar su motivación mediante la puesta en marcha de medidas de mejora profesional, entre las que podemos señalar la carrera docente bajo criterios de transparencia y objetividad.

Sector de Enseñanza de CSI•F