Se rompe el dialogo en el Centro Penitenciario de Albolote (Granada)
Los sindicatos del Centro Penitenciario de Albolote, UGT, CC.OO, APFP, ACAIP y CSI·F, han presentado un escrito en el que dan por roto el dialogo con el Director de la prisión de Albolote en lo sucesivo.
09 de Febrero de 2017
Centro Penitenciario de Albolote

Los sindicatos del Centro Penitenciario de Albolote, UGT, CC.OO, APFP, ACAIP y CSI·F, han presentado un escrito en el que dan por roto el dialogo con el Director de la prisión de Albolote en lo sucesivo.

El reiterado incumplimiento por parte de esta dirección del calendario laboral durante el año 2015 y 2016, mediante la prestación normalizada de turnos de 24 horas continuadas, horario no contemplado legalmente, pero que se ha realizado solo a petición del Director, sin quedar claro que se cumpliera estrictamente el ambiguo concepto de necesidades del servicio”. Nos negamos a participar en una nueva puesta en escena, donde las centrales sindicales acudamos para ser mera comparsa de sus pretensiones, invitados de piedra, como así ha ocurrido en las anteriores reuniones. De hecho, el Director se dedica siempre a informar, en el mejor de los casos, de lo que previamente ha decidido sin tener en cuenta ninguna aportación, ni opinión sindical ni del resto de colectivos.

En cuanto a la situación de la plantilla no ha hecho nada para aliviarla, obviando la petición de cierre de departamentos, la reducción de número de internos a un máximo de 1008 o la contratación de funcionarios interinos. Tan sólo se afana en vender a la opinión pública y a sus superiores su magnífica gestión “colgándose medallas” a costa de los empleados/as públicos, auténticos protagonistas del Centro. El trabajo sale adelante en los residenciales con solo 3 funcionarios y en algunos departamentos con 2 pero, ¿A qué coste en cuanto a carga de trabajo y seguridad? Ahí está el aumento exponencial de las agresiones el último año.

Este Director no contesta a la mayor parte de nuestros escritos. Tenemos aún recortado el presupuesto de limpieza en un 40% y el mobiliario de trabajo es pésimo. Incumple su palabra constantemente, tal y como sucedió con el horario de los trabajadores en situación de Segunda Actividad. Y sobre todo se esfuerza en dotar de normalidad este panorama para conservar por encima de cualquier cuestión su flamante y ya casi vitalicio puesto de Director. Muestra de ello fue la vergonzante actuación colectiva derivada de la visita de varios Diputados del Congreso Nacional, reforzando ese día el servicio, pero se preocupó muy bien de que no accedieran a hablar con quienes trabajaban en las oficinas de vigilancia, al mismo tiempo nos prohibió a los representantes sindicales acompañar a los Diputados.

Que no se preocupa lo suficiente de sus trabajadores queda evidente, como última muestra de ello, la regulación de los ingresos de peculio por ventanilla que afecta a los compañeros de V2, quienes contemplan impotentes que han de asumir el record de ser una de las pocas prisiones españolas en las que debe recogerse dinero los 365 días del año, de lunes a lunes. Hace ya tiempo que el Director se olvidó de sus trabajadores para preocuparse sólo de su continuidad en el puesto, satisfaciendo a quienes lo pusieron y mantienen para desgracia de sus subordinados.

Los sindicatos damos por rotas las reuniones que en lo sucesivo pudieran mantenerse con el Director, porque la experiencia nos dice que va a continuar con la misma táctica, haciendo oídos sordos a nuestras denuncias y reivindicaciones. Su forma de ejercer la dirección no es de este tiempo democrático que vivimos, ignora constantemente a los representantes legales de los trabajadores, por ende, también a todos y cada una de los empleados públicos. Parece que este autoritarismo obedece a una cierta inquina hacia sus compañeros con rango inferior, al menos es lo que se deduce de como dirige este Centro. Hace años que la vieja política del ordeno y mando quedo felizmente desterrada de nuestra sociedad, y de las Administraciones Publicas, que sirven exclusivamente a los intereses que le encomiendan las leyes y la Constitución.

Albolote a 8 de febrero de 2017