El porqué de la brecha salarial
22 de Febrero de 2014

A pesar de que las cifras de la desigualdad salarial entre mujeres y hombres son contundentes, los factores que provocan esta injusticia pueden ser, en muchos casos, de difícil identificación para la opinión pública. Esta dificultad provoca que la conciencia social no sea paralela a la magnitud y la importancia de este problema.

En términos generales, la brecha salarial refleja la discriminación y las desigualdades en el mercado de trabajo que, en la práctica, afectan principalmente a las mujeres. Sabemos que la segregación ocupacional es uno de los factores que se encuentra en el origen de este tipo de discriminación.

La mujer ha ido adquiriendo una presencia cada vez mayor en el mercado laboral, adquiriendo un papel relevante a la vez que revelador, en ello ha influido decisivamente factores como la escolarización, la educación y sobre todo la no interrupción de su actividad laboral una vez constituida una familia, en este sentido es fundamental un apoyo de las políticas a través de potenciar la conciliación de la vida familiar y laboral no solo a la mujer sino también y muy importante para el avance al hombre, flexibilidad horaria, …

La segregación horizontal y vertical que persiste en todo el mundo relega a las mujeres a determinados tipos de trabajo o les frena a la hora de ocupar posiciones, de liderazgo. Fruto de esta segregación son los empleos considerados femeninos peor valorados social y económicamente. Además, hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones las mujeres tienen que aceptar ocupaciones de mayor flexibilidad laboral para equilibrar las necesidades del trabajo y la familia, lo que ha venido a denominarse la doble o triple presencia, que incrementa la desigualdad de oportunidades y agrava la segregación laboral. Los otros trabajos, el del cuidado de familiares y el trabajo doméstico, siguen recayendo en un alto porcentaje sobre las mujeres, y les impide, en muchos casos, la promoción en igualdad con los hombres en el mercado laboral. Una consecuencia de ello es la representación excesiva en todos los países de las mujeres en trabajos a tiempo parcial. Otro factor importante que no podemos obviar es que un elevado porcentaje de las personas ocupadas en el sector informal son mujeres.

La brecha salarial también se puede ver intensificada por la inclusión de complementos y retribuciones suplementarias en las nóminas, más allá de los tipos o salarios básicos, complementos siendo este un apartado del que se benefician en mayor número los hombres que las mujeres, lo que contribuye a ampliar las divergencias salariales.

Una vez analizado algunos de los factores que se dan y que pueden influir de alguna manera en este fenómeno, es que la brecha salarial responde a causas variadas y complejas y su disminución-eliminación requiere, del mismo modo, de un enfoque a distintos niveles actuando, entre otras cuestiones, sobre la discriminación directa, el acceso al empleo, los criterios de valoración de los puestos de trabajo, las desigualdades del mercado y los estereotipos de género y la cultura empresarial que se genera a partir de creencias y factores de discriminación.

Desde la Central Sindical Independiente y de funcionarios CSI-F Andalucía queremos insistir en la necesidad de seguir trabajando por una igualdad salarial, como se contempla en el art. 28 del Estatuto de los Trabajadores “el empresario está obligado a pagar la por la prestación de un trabajo de igual valor la misma retribución”.

CSI·F siempre en la defensa de los derechos de los trabajadores

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