El fin de la campaña agrícola y la COVID-19 bloquean la economía almeriense, según CSIF
• El sindicato lamenta que la provincia registre uno de los peores datos del paro de los últimos doce años, con la destrucción de 2.727 puestos de trabajo
• Urge la necesidad de buscar estrategias que palien la temporalidad del mercado laboral
02 de Junio de 2020

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF Almería, hace balance de los datos del paro del mes de mayo presentados hoy por el Servicio Público de Empleo Estatal y lamenta que el fin de la campaña agrícola y la COVID-19 hayan bloqueado por completo la economía de la provincia.


El sindicato recuerda que con 2.727 parados más, Almería registra su peor mes de mayo desde hace más de doce años. Así, la central sindical lamenta que este hecho haya desactivado por completo la productividad almeriense. Los 2.070 parados del sector Servicios y los 878 de Agricultura ponen nuevamente de manifiesto la alta eventualidad el mercado laboral dado que, en su mayoría, estos datos provienen del manipulado, cuya tónica se repite año tras año, en esta ocasión agravada por la crisis sanitaria del coronavirus.
“Con el turismo totalmente frenado, el fin de la campaña agrícola y el comercio y la restauración aún a medio gas, estos datos ponen de manifiesto uno de los peores escenarios económicos posibles y eso que, en estas cifras, no aparecen todos los trabajadores y trabajadoras que se encuentra en situación de ERTE”, ha manifestado el presidente provincial de CSIF, Juan Fernández Cabezas.
“No nos cansamos de recordar la importancia de que se formulen nuevas estrategias económicas que refuercen el sistema productivo almeriense para frenar su alta estacionalidad laboral, con contratos temporales y en precario que impedirán, en esta nueva normalidad más que nunca, que el empleo se estabilice durante la desescalada y tras la pandemia”, subraya Cabezas.
Es esta línea, el sindicato reclama a administraciones e instituciones que incentiven la creación de empleo en otros sectores que eviten la polarización y dependencia de la economía. “Quizá sea oportuno establecer políticas de empleo vinculadas a la industria auxiliar agrícola, que implique inversiones en el I+D del sector. Sin olvidarnos de ayudas e incentivos desde todos los ámbitos territoriales que ayuden a los medianos y pequeños empresarios”, ha puntualizado.