CSIF exige pruebas a los profesionales de la Sanidad que hayan usado las mascarillas defectuosas retiradas el viernes
• El sindicato considera “escandaloso” que se haya enviado a los profesionales un material que no garantiza su protección y pide seguimiento exhaustivo de la trazabilidad, sea cual sea su procedencia
• En Almería, se habrían utilizado más de un centenar de mascarillas de estas características
20 de Abril de 2020

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF, ha tenido constancia del uso en centros hospitalarios de las ocho provincias andaluzas de mascarillas FFP2 del fabricante “Garry Galaxy” modelo N95, cuya retirada fue ordenada por el Ministerio de Sanidad al no reunir las condiciones de protección necesarias ni cumplir con la normativa europea. En el caso particular de la provincia, parece ser que sólo se utilizaron algo más de un centenar en el Hospital Universitario Torrecárdenas de las 400 que recepcionaron en un principio y todas ellas fueron retiradas el mismo viernes, día 17.


El Sector de Sanidad del sindicato está reclamando información a todas las gerencias de los hospitales donde se tiene conocimiento del uso de este material defectuoso, y exige además la realización de pruebas diagnósticas a todos los profesionales del sistema sanitario que hayan podido usarlas, así como un seguimiento pormenorizado de su entorno profesional y familiar.
Para CSIF Sanidad, “es escandaloso que la Administración haya enviado a los profesionales que están en primera línea de lucha frente a la pandemia con un material que no garantiza su protección y la de las personas a las que atienden”. En este sentido, el sindicato exige que se realice un “exhaustivo seguimiento de la trazabilidad de todos los productos sanitarios que les lleguen a los y las profesionales para su uso”, sea cual sea su procedencia.

En su escrito a las gerencias de los hospitales andaluza, CSIF Sanidad Andalucía pide datos sobre el número de mascarillas FFP2 modelo N95 Garry Galaxy (verde) y el modelo N95, del fabricante Garry Galaxy, así como el número de las mismas que han sido retiradas en los servicios y/o centros de salud. El sindicato se interesa además por el destino de dicho material una vez retirado, así como por el número de profesionales que las han usado con desglose de servicio y categoría.
Del mismo modo, CSIF reclama información, desglosada por centros, servicios y categoría, sobre los profesionales a los que se le ha realizado el estudio diagnóstico y están aislados por esta causa, así como datos sobre sus contactos dentro del servicio o del centro en cuestión. Con todo, se requiere información sobre la necesidad de realización de pruebas en el entorno familiar de dichos trabajadores. CSIF Andalucía reclama además apoyo psicológico a todos los profesionales afectados por esta negligencia.
CSIF critica la falta de previsión, así como la improvisación de las autoridades sanitarias, que vuelven a retirar material de protección por no cumplir éste con los estándares de calidad. Este error supone un doble perjuicio: el que sufrirán de nuevo las arcas públicas por la compra de un material inservible y, sobre todo, el que sufren los trabajadores que han estado usando unas mascarillas que no realizaban su función de protección frente al COVID-19.