CSI•F DENUNCIA EN LA MESA GENERAL DE LA FUNCIÓN PÚBLICA DE ANDALUCÍA LA IMPLANTACIÓN DE LA JORNADA DE 37,5 HORAS EN EL SEVICIO ANDALUZ DE SALUD, POR INCUMPLIMIENTO DE LA LEY DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES
15 de Octubre de 2012

CSI·F ha manifestado en la Mesa Técnica de Prevención de Riesgos Laborales, dependiente de la Mesa General de la Función Pública de Andalucía, su protesta por la forma en que se está aplicando a los trabajadores del Servicio Andaluz de Salud la jornada de 37,5 horas prevista en el RDL 20/2012, ya que, además de suponer una discriminación con respecto al resto de los empleados de la Junta de Andalucía, se están dando situaciones en las que se obliga a los profesionales a realizar jornadas de 14 horas seguidas al acumularse el trabajo de dos profesionales en turnos diferentes de mañana y tarde.

CSI·F denuncia que a pesar de que la Ley 3 /2012 de Andalucía establece que el aumento de jornada se podrá establecer en jornadas especiales a través de pactos con los representantes de los trabajadores, esta circunstancia no se ha producido. A su vez el articulo 25.4 establece que el horario en el que se realizara la jornada ordinaria del personal estatutario y laboral de las Instituciones sanitarias se aplicara en función de los turnos de trabajo diario que con la necesaria flexibilidad se establezcan a través de pactos con los representantes de los trabajadores y que se adaptarán a esta jornada ordinaria.

CSI·F entiende que dicho aumento de jornada ordinaria se debe realizar aumentado en media hora la jornada ordinaria que actualmente realizan los empleados del SAS de lunes a viernes. Hay que resaltar que son muchos los Hospitales y Centros de salud de Atención primaria que están aplicando arbitrariamente la norma sin que se haya producido un acuerdo en Mesa la Sectorial de Sanidad. Hay que recordar que las distintas organizaciones sindicales están demandando que dicha subida se realice ampliando la jornada en media hora diaria de lunes a viernes.

Esta cuestión no es baladí máxime cuando la medida de aumento en 2,5 horas en la jornada laboral semanal coincide con la aplicación de otras medidas de recorte como son la disminución en la plantilla de refuerzo y reducción de los contratos de interinos y eventuales que pasan de tener contratos a tiempo completo a tener contratos a tiempo parcial del de 70 y 75%. Queda claro que el recorte en las plantillas de refuerzo y la disminución de la jornada de los actuales interinos y eventuales va a tener que ser asumido por el personal fijo que es el único cuya jornada permanece al 100%, con ello se produce un aumento de la presión asistencial y sobrecarga laboral de estos profesionales sanitarios con el consiguiente grado de estrés que van a tener que soportar así como el agotamiento físico y mental al que se pueden ver sometidos.

Esta modificación de las condiciones laborales en la forma antes expuesta, puede influir negativamente sobre la seguridad y la salud de los trabajadores. Sorprende extremadamente que dicha modificación se haya realizado sin aplicar las medidas que la Ley de Prevención de Riesgos Laborales prevé para estas modificaciones de las condiciones laborales. Hay que insistir en que hay centros de trabajo donde se obligan a los profesionales a realizar jornadas de 14 horas con el consiguiente riesgo para su salud, el agotamiento físico y mental además de poner en peligro la salud de los pacientes ante el riesgo de producirse errores por esta situación.

Por todo ello CSI·F ha exigido que, previamente a cualquier modificación de las condiciones de trabajo y tal como indica la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), se realice una evaluación de riesgos que incluya los riesgos ergonómicos (carga física y carga mental) y psicosociales para determinar que dicha jornada laboral no supone un riesgo para la seguridad y la salud de los trabajadores. A su vez exige la práctica de una vigilancia de la salud por modificación de las condiciones laborales a todos los trabajadores que lo soliciten y especialmente a los trabajadores especialmente sensibles entre los que se incluirán, entre otros, a los mayores de 55 años y a las trabajadoras en estado de gestación o lactancia materna.

CSI·F denuncia que la aplicación de la jornada de 37,5 horas semanales sin el cumplimiento de lo anteriormente expuesto supone el incumplimiento de la LPRL por exposición no controlada a riesgos tal como indica su Art. 14.2, con el riesgo de daño para la salud de los trabajadores.