CSIF manifiesta su rechazo a la inclusión del requisito del valenciano para opositar o promocionar en el Ayuntamiento de Denia
28 de Agosto de 2019

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, muestra su malestar por las últimas decisiones del Gobierno Municipal de Denia del Partido Socialista.

Desde hace varios años se lleva librando en la Comunidad Valenciana, y en especial en la provincia de Alicante, una guerra política por el uso del valenciano.

En esta ocasión el Ayuntamiento de Denia va a aprobar la obligación del conocimiento del idioma valenciano con título oficial en función del grupo de clasificación profesional como requisito lingüístico para poder acceder a la función pública.

Desde CSIF no entendemos cómo el gobierno de Vicent Grimalt incumple lo recogido en la actual Ley 10/2010 de Función Pública Valenciana, artículo 53,2 así como en el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana, artículos 6,2 y 6,3.

Recientemente, y en relación al anteproyecto de modificación de la Ley de Función Pública Valenciana, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana resolvió que "las actuaciones internas se entablan fundamentalmente entre empleados públicos, sin que una gran parte de ellos tenga legalmente la obligación de conocer el valenciano, menos hasta el punto de poder comunicarse por escrito en dicha lengua".

Al respecto, el Tribunal explica que la norma anulada parcialmente ignora la realidad plurilingüe de la Comunidad Valenciana reconocida en el Estatuto de Autonomía, en la que existen territorios predominantemente castellanoparlantes, con dependencias y servicios de carácter adminitrativo de la Generalitat.

Por todo lo mencionado anteriormente desde CSIF entendemos que en Denia se está actuanto a sabiendas que la actual legislación no permite ninguna discriminación por razón de lengua.

Desde CSIF defendemos el uso de nuestra lengua como seña de identidad, pero nunca lo defenderemos para crear discriminación por razón de lengua. A día de hoy, el conocimiento del valenciano es un mérito y pensamos que así debe seguir; nunca como un requisito. No deseamos entrar en una guerra partidista, lo que si proponemos son políticas que fomenten el uso del valenciano dentro de la Administración para aquellos funcionarios que desempeñen sus puestos cara al público mediante la impartición de cursos que fomenten el uso del valenciano, cursos de preparación para obtención de títulos oficiales y fomentar el uso del valenciano dentro de los objetivos de la carrera horizontal dentro de la Administración.

Un gobierno que se dice socialista y de progreso es incompatible con ninguna imposición, y menos aún con la imposición de una lengua. Una modificación de este calado en los procesos selectivos debe conllevar obligatoriamente la negociación y el acuerdo con la parte social. No ha sido así, pues simplemente se han ocupado de cumplir con el trámite legal de la Mesa de Negociación, sin ningún tipo de voluntad de acuerdo, imponiendo sus ideas en un aspecto tan delicado como el acceso a la Función Pública.

CSIF manifiesta su total rechazo tanto a la imposición sin negociación real como a la inclusión del requisito del valenciano para opositar o promocionar, ya que limita el acceso a la función pública de ciudadanos que consideramos pueden estar capacitados para ejercer dichas funciones y no han tenido la posibilidad de obtener la titulación requerida.